Viernes, 20 de Septiembre de 2019
Última actualización: 18:50 CEST
Sociedad

Dentro del tornado: ¿por qué el Gobierno dificulta la ayuda entre cubanos?

Destrozos dejados por el tornado en La Habana. (AFP)

Los destrozos que dejó el tornado en La Habana se han sumado al desabastecimiento de los últimos meses, mientras las autoridades reponden de una forma inquietante, aunque no inédita: poniendo obstáculos a la ayuda entre cubanos en una situación de emergencia.

En el momento de redactar este reporte, en los municipios más afectados por el paso del tornado —San Miguel del Padrón, Diez de Octubre, Regla y Guanabacoa— eran visibles los dispositivos policiales para impedir la distribución de donativos por parte de particulares.

El Gobierno, entretanto, repite su mantra de "nadie quedará desamparado". Pero muchos de los damnificados y habitantes de la ciudad están convencidos de que, una vez más, quedará solo en palabras, y de algo peor: que la proximidad de otro Período Especial es real e inevitable.

"En los últimos años, tras el paso de cualquier fenómeno natural, descubrimos que el Gobierno no tiene recursos para enfrentar el desastre", dijo Juana Julia Carmona, vecina de Centro Habana, en la extensa cola para adquirir huevos por la libre en un establecimiento estatal de la calle Reina.

"Este pueblo está cansado de que la única respuesta a cada problema que sufrimos sea la mentira, la palabrería barata, el sacrificio y pedirnos un esfuerzo decisivo más", añadió Carmona.

Aunque aliviados por que al menos el Gobierno habilite puntos para la venta de alimentos en medio de la falta de electricidad tras el tornado, muchos habaneros opinaron que vender comida elaborada no supone la solución al problema real: "la incapacidad del Estado para superar una crisis económica que afecta a toda la infraestructura en la Isla".

"Necesitamos que se abastezcan las tiendas de alimentos, que bajen sus precios y se distribuyan materiales de construcción", dijo Reynaldo Saavedra, vecino del municipio Cerro y con familiares en Regla, uno los territorios más afectados por el tornado.

"La mayoría de las casas que se derrumbaron no fue a causa del tornado, sino del mal estado por años de desamparo del Gobierno, que no ha cumplido con su promesa de una vivienda digna para cada cubano. Y pretenden que se agradezca un poco de arroz congrí y pollo", fustigó Saavedra en referencia las carpas en las que el Gobierno vende comida a los afectados.

El hecho de que los habaneros que lo perdieron todo en el tornado tengan que pagar esas comidas ha generado muchas críticas.

Según las declaraciones de la ministra del Comercio Interior, Betsy Díaz Velázquez, la Unión del Comercio y la Gastronomía de La Habana habilitó 17 carpas para la venta de productos alimenticios elaborados. Dichas carpas se encuentran ubicadas en los municipios de San Miguel del Padrón (dos), Regla (cuatro), Diez de Octubre (ocho) y Guanabacoa (tres).

Con el propósito de contrarrestar la creciente ola de denuncias y críticas de cubanos de la Isla a través de las redes sociales, las autoridades de la provincia surtieron además la red de Comercio con huevo liberado y pollo, así como con productos de aseo: jabón de tocador, de lavar, crema dental, velas y fósforos.

En otras declaraciones, la ministra afirmó que estaban inmovilizados los materiales de la construcción existentes en las tiendas para, según indicara el Consejo de Defensa Provincial, iniciar la venta a los damnificados en las oficinas de trámites creadas para esos efectos.

"Será más de lo mismo. Dentro de cinco años el periódico Granma dirá que por culpa del bloqueo no se ha podido completar la ayuda a los damnificados del tornado", expresó Ulises Hernández Pellón, vecino de San Miguel del Padrón.

"Esa misma historia la están viviendo los damnificados de los últimos huracanes que azotaron al país: las promesas incumplidas, la venta de productos que hasta vienen de donaciones, a gente que lo perdió todo y solo vive de su salario", apuntó Hernández Pellón.

Otros habaneros criticaron que ante eventos naturales el Gobierno obstaculice la entrada a la Isla de ayuda procedente de grupos del exilio.

"Es criminal que pongan delante un principio ideológico caducado, que no tiene sentido y que dice mucho de lo poco que le importa el destino de este pueblo a nuestros dirigentes", cuestionó Regla Santana, también vecina de San Miguel del Padrón.

Aseguró que firmaría la iniciativa del sitio Change.org que pidió al Gobierno levantar las restricciones aduanales y permitir que fluya la entrada de donaciones para los damnificados.

Trabajador de un Joven Club en el territorio de Diez de Octubre, Carlos explicó que ha estado atento a los estados de opinión, tanto de cubanos radicados en la Isla como en otros países.

"No tiene razón alguna el Gobierno cubano en negarse a recibir donativos de la sociedad civil, sea esta radicada en Cuba o afuera. Es absurdo e inhumano. Creí que Díaz-Canel al menos se desmarcaría de esa terquedad que también es criminal, como decía el Gobierno de la Ley de Ajuste Cubano".

"Las acciones que está tomando Erich Concepción desde Hialeah, para enviar donativos a los cubanos afectados son estrictamente civiles, no es iniciativa del Gobierno estadounidense", lamentó Carlos.

3 comentarios

Imagen de Amadeus

El gobierno siempre ha sido incapaz de resolver problemas de cualquier índole, pero con esto de la digitalización saben que las inciativas privadas, aún siendo humanitarias, pordrían ser un peligro para la existencia del régimen porque sencillamente ahí, ya no tienen el control. Pero no se dan cuentan que están dando una mala señal al pueblo que ve que no tienen medios para ayudar y encima evitan que los privados les ayuden. Feo eso.

Imagen de Pamela Landy

Ponen trabas por la estúpida necedad de que a los únicos que hay que agradecerle algo es a ellos los gobernantes... y solo a ellos. Ya lo dijo el poeta Carlos Varela en su enorme canción "Leñador sin Bosque": "En la comarca de su majestad// Todos repiten lo que dice el Rey// él les da el agua, él les da el vino y el pan// Pero mas tarde les cobra la ley". Pues eso, nos queda -como a él- soñar con árboles, aunque carezcamos de bosque.

Imagen de Balsero

En primer lugar se necesita que el gobierno sea permeable a las donaciones, y que no ponga trabas para que lleguen a quienes deben llegar, en tiempo y forma. Y evitar el mercado negro y el trapicheo, que como hemos visto aquí en DDC, hasta la policía con perseguidoras, se dedican a robar sacos de cemento. Es indignante que esas cosas ocurran.