Sábado, 12 de Octubre de 2019
Última actualización: 10:47 CEST
aeronáutica

A diez meses del accidente aéreo, las autoridades dicen que el informe de las causas no está listo

El lugar del siniestro. (EFE)

La investigación que determinará las causas del accidente aéreo ocurrido el 18 de mayo de 2018 en La Habana entran en su fase conclusiva, informó este jueves el presidente del Instituto de Aeronáutica Civil de Cuba, Armando Daniel López.

Según el reporte de Prensa Latina, el funcionario declaro que "todas las pruebas de rigor que nos habíamos propuesto realizar han finalizado. En cada caso, los protocolos buscaron puntos de coincidencia".

El también jefe de la comisión gubernamental creada para investigar las razones del siniestro indicó que el análisis total de las dos cajas negras (una de datos y otra de voces) de la aeronave accidentada permitió a expertos de Cuba, Estados Unidos y México determinar con exactitud elementos como la velocidad, altura, giros, potencia de motores y posibles fallas técnicas del Boeing 737-200.

Ante un siniestro con este tipo de aeronaves, añadió el presidente de Aeronáutica Civil, la Organización de Aviación Civil Internacional le asigna un año para la investigación, "y en estos momentos nos encontramos aproximadamente en el décimo mes y ratificamos que esto se cumplirá tal y como se establece", añadió el directivo.

La comisión gubernamental señaló que no existe relación entre la aeronave accidentada en La Habana en mayo de 2018, en la cual murieron más de un centenar de personas, con las catástrofes aéreas recientes de los aviones Boeing 737.

Según la fuente, y sin precisar fecha exacta, los resultados definitivos de la investigación se harán públicos "próximamente".

El accidente aéreo, uno de los peores en la historia de la aeronáutica civil cubana, ocurrió el viernes 18 de mayo de 2018, cuando el Boeing 737-200 de la compañía mexicana Damojh, rentado por Cubana de Aviación, se precipitó a tierra instantes después de su despegue del aeropuerto internacional José Martí, de La Habana.

En el avión viajaban 113 personas, de ellas 102 cubanos, seis tripulantes mexicanos, dos turistas argentinos y una mexicana, y dos saharauis residentes en la Isla.

El mismo funcionario había dicho en septiembre pasado que el contenido de la caja negra que capta las voces y los sonidos en la cabina de la aeronave había sido "esclarecido entre el 90 y el 95%". En el caso del otro dispositivo que registra los parámetros técnicos del avión, lo había hecho "en el 100% de su contenido".

Dijo entonces que "ahora se pasa a una fase de la investigación en la que se analiza minuto a minuto, segundo a segundo, cada detalle del vuelo, para determinar con exactitud si fue un error humano o una falla técnica lo que generó la catástrofe aérea".

Los familiares y la opinión pública siguen esperando, a casi un año del suceso, por los resultados finales de la indagatoria.