Viernes, 15 de Noviembre de 2019
Última actualización: 16:13 CET
SERVICIOS

Autoridades atribuyen a la sequía la crítica situación con el abasto de agua en La Habana

Vecinos llenan recipientes con agua. (EFE)

Autoridades atribuyeron a la sequía una disminución del abasto de agua a la población y a objetivos sociales y económicos en La Habana, o sea el racionamiento de la distribución en los diferentes municipios y la reducción de los horarios de bombeo, según publicó el periódico oficial Tribuna.

Antonio Castillo Pérez, vicedirector de Operaciones de Aguas de La Habana, explicó la situación actual del servicio, que en los últimos tiempos ha sufrido severas afectaciones. A finales y mayo y principios de junio pasados, vecinos de La Habana Vieja cortaron una calle en protesta por falta de suministro tras once días sin recibir agua.

Castillo Pérez dijo esta semana que en la capital "varios sistemas de abasto dependen de diferentes cuencas que abastecen la ciudad".

Ellas son Vento, Almendares (principal cuenca que abarca la mayor parte de fuente de abasto), Cuenca Sur (que abastece los municipios del centro), al oeste cuenca Ariguanabo (en Artemisa que abastece fundamentalmente los municipios de La Lisa y Playa), y por el este la cuenca Jaruco, la del Gato (en Catalina de Güines, Mayabeque).

"Hasta el mes pasado, Ariguanabo estaba en una zona favorable, aunque en el límite. Desde febrero Vento y Almendares estaban en zona desfavorable y Jaruco entrando en esta zona también. Esperábamos que en mayo llegaran las lluvias y comenzaran a recuperarse, pero no fue así, en general ha sido un período seco, por lo cual no hubo una recuperación", dijo el funcionario.

Lamentó que "todo esto afecta al sistema central, y debido a los niveles tan bajos las bombas comienzan a fallar y deben regular la válvula de salida para reducir el caudal (litros por segundo), lo que implica menos agua en la red y conlleva a bajas presiones en muchos lugares, por lo cual el agua no llega a puntos altos o extremos. La situación se agrava con las descargas eléctricas que provocan disparos eléctricos".

Admitió una situación crítica en el municipio de Diez de Octubre, cuyas fuentes de abastecimiento no entregan ni la mitad de lo estipulado y trabajan unas siete horas de las 24 que deberían funcionar.

Además, aunque en los últimos tiempos se han instalado conductoras, rehabilitado redes en mal estado y se han suprimido fugas de las grandes conductoras, aún persisten salideros en las tuberías que distribuyen el agua hasta las casas o centros laborales, admitió el especialista.

Hasta la semana pasada Diez de Octubre no tenía plan de pipas: "A partir de ahora con los problemas que se están presentando tenemos un plan de pipas para alrededor de 400 habitantes que viven en algunos puntos altos de la Víbora", señaló.

"Esta es la situación que tenemos en la ciudad, todos los años en los meses de verano se complica el abasto de agua por el incremento entre un 15 y 20 % de demanda de agua, con respecto al resto de los meses; y por el descenso de los niveles de agua por las razones antes expuestas y las descargas eléctricas que ocurren por las tardes en esta época", justificó.

El deficitario servicio de agua potable en la capital provoca una guardia constante y guerra entre vecinos. Muchos pobladores afectados se quejan de no recibir el líquido. Algunos han estado hasta 15 días sin abastecerse, mientras las zonas en las que están ubicados los hoteles de la ciudad no experimentan estos problemas.

Para "incentivar el ahorro de agua", el Gobierno decretó el pasado mes de junio un aumento progresivo de la tarifa que cobra por el servicio de distribución, saneamiento y drenaje, que se comenzará a aplicar a partir de 2020.

El sector productivo comenzará a pagarla al cierre del primer trimestre del año; el presupuestado en el segundo, y el doméstico en el tercero.

No se han precisado las tarifas, pero según Castillo Pérez, "habrá un cambio para el sector residencial y estatal, con una tarifa escalonada, como ocurre con el pago de la electricidad".

"El que tenga un consumo normal, seguirá pagando prácticamente lo mismo que ahora, pero por ejemplo los que tienen piscina, o salideros y no lo resuelvan, tendrán que pagar mucho más por el servicio, y así es posible que logremos un mayor ahorro", zanjó.