Domingo, 17 de Noviembre de 2019
Última actualización: 16:13 CET
Sociedad

'El mejor verano de la historia…'

Campismo en Cienfuegos. (5 DE SEPTIEMBRE)
Campismo en Santiago de Cuba. (ACN)

Ronald y Pichy, dos amigos de 19 y 21 años de edad, respectivamente, trabajan como dependientes en cafeterías particulares. En los últimos meses han estado reuniendo dinero para disfrutar durante el verano y ahora sacan cuentas.

"Por supuesto que no alcanza para lo que queremos", dice Pichy, que soñaba con irse dos semanas a Varadero, lejos del alcance de su bolsillo, como del de la mayoría de los cubanos.

Una opción de playa más asequible, un campismo, "ya no tiene ese atractivo ni variedad de los tiempos de nuestros padres", lamenta.

A inicios del pasado mes de mayo el grupo Campismo Popular abrió sus oficinas en cada municipio del país para la venta de reservaciones. La vicepresidenta de esta entidad, Gabriela Molina González, aseguró que estarían garantizadas, "dependiendo de las condiciones de cada instalación", actividades de equitación, buceo, senderismo y recorridos en bicicletas.

Lidia Marta Núñez, abuela de cuatro menores de edad, siempre ha sido una entusiasta de los campismos populares, por eso sabe que hay distancia entre lo que anuncian y la realidad que después encuentra el campista en las más de 80 instalaciones que existen en la Isla.

"Dudo que este año las cosas puedan ser diferentes a los anteriores porque la situación económica actual del país es mucho más grave", comenta Núñez. "Decir que este será el mejor verano de la historia es poco serio", cuestionó en referencia a una frase de la funcionaria.

En los últimos diez años, Núñez ha elegido el campismo como opción para disfrutar unos días de verano en familia, "y nunca hemos podido ni bucear, ni hacer senderismo o montar a caballo".

Bajo el eslogan "Verano 2019: vívelo", el Gobierno constituyó un grupo de trabajo que, según la prensa oficial, "tiene por prioridad la recreación para el disfrute de la población".

Como cada año, las autoridades implicadas programan cursos y talleres en los Joven Club de Computación, salas de video y casas de la cultura. Un recorrido por más de una docena de comunidades habaneras arrojó que este tipo de actividades no están en sintonía con las demandas de la población para la temporada estival.

"De hecho, son las actividades menos populares entre la gente", confirma Rosita, delegada del Poder Popular en una circunscripción del municipio Cerro.

Entre la algarabía de tres de sus ocho nietos, comenta que ni siquiera el proyecto Rutas y Andares, que promueve la Oficina del Historiador de la Ciudad, es una oferta recreativa que los habaneros o visitantes de otras provincias valoren como parte de su planificación veraniega.

"Crear un grupo de trabajo para planificar cómo los cubanos se recrearán en el verano es ya de por sí algo bien cuestionable", apunta Armando, su esposo, oficial retirado de las Fuerzas Armadas.

Coincide, como otros habaneros consultados, en que las ofertas recreativas de una población "deberían ser desde la creatividad del sector de los servicios, no una tarea centralizada desde el Partido".

El resultado de burocratizar y politizar el tema son ofertas para cumplir y complacer a las autoridades y no para satisfacer a los cubanos.

Salarios vs verano

La relación entre servicio y precio para las ofertas veraniegas es la preocupación que impera en los hogares habaneros. Cómo entretener y a dónde llevar a los niños en sus meses vacacionales es un dolor de cabeza anual para padres, tíos, y abuelos.

"Una simple salida con dos niños a un parque de diversiones puede equivaler a un salario mensual promedio", se queja Tamara Figueredo mientras espera en el parque El Curita, en Centro Habana, un ómnibus para llevar a sus sobrinos, Lieter y Oscarito, al Parque Lenin. Ante la desesperación de los dos niños y el inclemente sol, decide alquilar un carro particular, que implica un gasto, ida y vuelta, de seis CUC.

El grupo de trabajo del Gobierno, a cargo de decidir cuáles actividades y servicios potenciar para el período de veraneo de los cubanos, no mencionó la red de parques de diversiones controlados por el Estado.

"Supongo que debe ser por vergüenza, porque son penosas las condiciones de centros recreativos infantiles como el Zoológico, el Coney Island o el propio Parque Lenin", añadió Figueredo reconociendo, no obstante, que suelen ser las opciones más baratas.

Las excursiones a playas y piscinas, dado el clima cubano, son las opciones más populares entre los meses de julio y agosto. La esperanza de los habaneros, ya que el Gobierno dice estar empeñado en que este sea "el mejor verano de la historia", es que al menos el transporte se comporte a la altura de la frase.

"Si no refuerzan la transportación estatal, el simple hecho de ir a la playa se convierte en un lujo porque el costo con los boteros es de dos a cuatro CUC por persona, según como tenga el día el botero", dice Sergito, plomero particular y padre de tres menores de edad.

La esposa de Sergito, Omara, apunta que una excursión a la playa también implica una serie de gastos que hace pensar dos veces.

"Alquilar una tumbona y una sombrilla tiene precios de lujo en vez de ser un simple servicio, y ni hablar de las ofertas gastronómicas. ¿Cuántas veces puede costearse una familia de cinco miembros irse a la playa en dos meses? Esa es la cuenta a sacar", explica Omara.

Dianelis y Cheli tuvieron suerte este año. Cada una pudo concretar dos viajes a México como mula. Parte de las ganancias decidieron invertirlas en alquilar una casa en la playa para disfrutar con las familias.

"Alquilar casas en la playa por el Estado para cubanos prácticamente no existe, es un negocio que está casi totalmente en manos de los privados", precisa Cheli. Cuando revela el costo el diálogo se congela: 60CUC por una casa de dos habitaciones, en Brisas del Mar.

"Pienso que cada cubano se merece una semana en una casa en la playa, pero poquísimos pueden costeársela", dice por su parte Dianelis.

El mejor verano de la historia, en medio de una crisis económica que ha provocado entre otras cosas el incremento de los precios, "está por verse y será más por la imaginación del cubano que por el deseo del Gobierno", concluye Cheli.

Excursionismo por cuenta propia

Ante la falta de ofertas recreativas, los jóvenes de Nueva Gerona, en la Isla de Pinos, suben a la Sierra de Las Casas, para matar el tiempo.

1 comentario

Imagen de EL BOBO DE LA YUCA

Que Núñez no haya podido bucear o andar a caballo lo entiendo. Pero... ?por que no pudo hacer senderismo? ?Núñez es inválido?