Lunes, 9 de Diciembre de 2019
Última actualización: 16:13 CET
EDUCACIÓN

Más de 5.000 maestros retornarán a las aulas cubanas, dice la ministra de Educación

Niños de educación primaria en Cuba. (GETTY)

Más de 5.000 docentes cubanos han solicitado volver a las aulas después del incremento salarial en el sector estatal anunciado este mes por Miguel Díaz-Canel, según informó Ena Elsa Velázquez Cobiella, ministra de Educación, en su cuenta en la red social Twitter.

"Las solicitudes se realizan en las direcciones municipales de Educación", añadió la ministra, quien además celebró: "Que maestros con experiencia y disposición a trabajar bien se reincorporen favorece la cobertura docente".

El pasado 17 de junio Velázquez Cobiella anunció en el programa Mesa Redonda de la televisión que el 94% de las plazas para el próximo curso estaban aseguradas. El resto de las necesidades se cubrirían con maestros contratados, otros dedicados a la producción y los servicios, y alumnos ayudantes.

Las cifras anunciadas en aquel momento incluían 5.813 nuevos maestros (4.086 de las escuelas pedagógicas y 1.189 de las carreras universitarias de Pedagogía) y 538 egresados del curso de ciclo corto. También se dijo que 3.810 estudiantes del último año de las carreras pedagógicas impartirán clases.

A pesar de que el Gobierno cubano suele presentarse ante el mundo como campeón de la educación y hace alarde continuo de los logros en esta materia desde 1959, el comportamiento de los principales indicadores de la actividad educativa en los distintos niveles de enseñanza en Cuba ha ido en picada en los últimos tiempos.

Desde hace años, el sistema ha sufrido una sangría de maestros que han abandonado su profesión debido a las difíciles condiciones y bajos sueldos devengados por su trabajo.

Según el informe Educación: Resumen del curso escolar 2017/2018 e inicio del curso escolar 2018/2019, de la Oficina Nacional de Estadística e Información (ONEI), el número de docentes pertenecientes a todos los niveles del sistema educativo descendió, pasando de 311.780 a 243.290 personas en el mismo periodo.

Un total de 68.490 profesionales dejaron su empleo en la educación, equivalente a un -22%. En términos globales, como consecuencia de esta decisión, el ratio de alumnos profesor del sistema en su conjunto aumentó en una cifra espectacular, un 20% a lo largo de este periodo.

Aprovechando el resquicio abierto a la tímida iniciativa privada en Cuba, los malpagados maestros estatales han establecido su propio sistema de educación privada. Imparten materias y repasos para tapar las lagunas que en las aulas del Estado no pueden llenar.

La reciente decisión del Gobierno de elevar los exiguos sueldos estatales favorecerá a partir de agosto a unas 2.700.000 personas.

La gran mayoría de los maestros que se reincorporarán son profesionales jubilados que, además de continuar recibiendo sus pensiones, se acogerán ahora al nuevo sistema de pago, por el que los sueldos mínimos mensuales se elevarán desde 225 pesos cubanos (unos 9,3 dólares) hasta 400 (16,6 dólares).

El aumento salarial eleva los ingresos medios desde 767 pesos cubanos (unos 30,6 dólares) a 1.067 pesos (44,4 dólares) y los máximos se elevarán hasta 3.000 pesos (unos 125 dólares).

Las nuevas medidas también incluyen una subida de las pensiones inferiores a los 500 pesos (20,8 dólares), en el que están incluidas 1.200.000 personas con un costo estimado anual de 700 millones de pesos (29,1 millones de dólares), según datos oficiales.

3 comentarios

Imagen de Pamela Landy

Estimado José, no podemos pedirle peras al olmo. No tienen preparación de nada y carecen de información general que lo que da es pena, no con ellos, sino con los educandos que reciban en clase.

Imagen de José Prats Sariol

A la inestabilidad de maestros y profesores se suma su endeble preparación pedagógica y la falta del hábito de lectura. ¿Se atreverían a realizar una encuesta para averiguar cuántos maestros tienen buena ortografía y redacción? 

Imagen de José Prats Sariol

A la inestabilidad de maestros y profesores se suma su endeble preparación pedagógica y la falta del hábito de lectura. ¿Se atreverían a realizar una encuesta para averiguar cuántos maestros tienen buena ortografía y redacción?