Sábado, 16 de Noviembre de 2019
Última actualización: 16:13 CET
CLIMA

Estudio: El tornado de La Habana fue un cóctel atmosférico de 'situaciones excepcionales y simultáneas'

Afectaciones en La Habana tras el tornado vistas desde el aire. (ACN)

Un equipo multidisciplinario cubano dio con nuevos elementos relacionados con el surgimiento del devastador tornado que azotó cinco municipios de La Habana, en la noche del domingo 27 de enero de este año.

Especialistas del Instituto de Meteorología, el Centro Meteorológico Provincial de Camagüey, el Instituto Superior de Tecnologías y Ciencias Aplicadas y la Fundación Fernando Ortiz llegaron a nuevas conclusiones tras varios meses de investigación, según recogió el diario oficial Granma.

Los científicos lograron determinar las condiciones prevalecientes ese día en los diferentes niveles de la atmósfera, mediante el análisis y procesamiento de la información proporcionada por los mapas sinópticos, imágenes satelitales, las observaciones de los radares meteorológicos, mediciones de superficie y modelos numéricos.

Igualmente, fueron de suma utilidad los datos acopiados por la estación meteorológica automática de Casablanca.

El doctor en Ciencias Mario Carnesoltas Calvo, coordinador del trabajo investigativo, cuyas conclusiones fueron validadas por el Consejo Científico del Instituto de Meteorología, precisó que "el origen del fenómeno natural y su notable intensificación obedecieron a la interacción simultánea de situaciones meteorológicas excepcionales a diferentes escalas atmosféricas".

Mencionó en primer lugar "la presencia de una vaguada extendida desde el centro de Canadá, que al profundizarse sobre el sudeste del golfo de México, favoreció la aparición de una baja extratropical al norte y cerca de la península de Yucatán, la cual en su movimiento hacia el estenordeste generó la formación de un frente frío".

Según el experto, "por delante de dicho sistema se gestó una activa línea de tormentas eléctricas (las llamadas prefrontales), que cruzó sobre las provincias de Pinar del Río, Artemisa, La Habana y Mayabeque durante el final de la tarde y las primeras horas de la noche, produciendo a su paso tormentas locales severas con vientos en rachas superiores a los 100 kilómetros por hora y caída de granizos".

"Dentro de la gran inestabilidad atmosférica prevaleciente, y como mostró el análisis del campo de vorticidad, antes del nacimiento del tornado se formaron varios vórtices (movimientos circulatorios del aire a distintas alturas) de diferentes dimensiones", añadió.

"Uno de esos elementos empezó a intensificarse y devino en la fuente fundamental de energía que hizo crecer rápidamente la nube de embudo por encima del referido vórtice. Esto pone de manifiesto que, a diferencia de lo estimado en un inicio, el tornado parece haber tenido su punto de origen en tierra", subrayó el doctor Carnesoltas.

El torbellino de viento apareció en las inmediaciones del Reparto Martí y el Casino Deportivo, alrededor de las 8:20PM y a partir de allí describió una trayectoria próxima al estenordeste, hasta salir al mar 26 minutos más tarde por un punto de la costa norte, situado al este de Alamar, específicamente en el barrio de Celimar.

El fortísimo evento meteorológico afectó los municipios de Diez de Octubre, Regla, San Miguel del Padrón, Guanabacoa y parte de La Habana del Este.

La investigación corroboró también que el tornado recorrió alrededor de 20 kilómetros a una velocidad de 46 kilómetros por hora, mientras que la franja de afectación abarcó durante la mayor parte del periplo unos 200 metros como promedio, aunque en las zonas de Luyanó y del Reparto El Roble, en Guanabacoa, alcanzó los 350 metros de diámetro.

En cuanto a la intensidad se verificó que tuvo vientos estimados del orden de los 300 kilómetros por hora, por tanto clasifica como un tornado EF4 (de 267 a 322 km/h) en la escala Fujita-Pearson mejorada.

Numerosos daños

Tras el paso del tornado, más de 7.800 hogares quedaron dañados en La Habana, 730 de ellos derruidos totalmente, lo que obligó a miles de personas a refugiarse en casas de familiares y amigos.

El desastre provocó un inédito movimiento espontáneo entre la sociedad civil de la Isla y el exterior, que se organizó para entregar donativos y auxiliar en la reconstrucción, al margen de la centralizada ayuda del Estado cubano, cuyas autoridades reaccionaron con morosidad, en medio de su prioridad por aprobar la nueva Constitución en el referendo celebrado el 24 de febrero.

En medio de la recuperación, Miguel Díaz-Canel tuvo que enfrentar una de las crisis que peor parado lo han dejado. La provocaba un vídeo grabado con un teléfono celular el 1 de febrero en Regla.

En esa jornada, Díaz-Canel, al frente de una comitiva de funcionarios y bajo un nutrido cordón de seguridad, visitó zonas de los municipios más golpeados. En el corto vídeo, vecinos del Regla gritan a la comitiva del gobernante frases como "¡Propaganda nada más! ¡Descarados!" y "¡Mentirosos!", mientras la caravana de autos se aleja del lugar a toda velocidad.

Esa escena, que provocó miles de reacciones en las redes sociales y toda clase de comentarios, fue contrarrestada con una campaña en los medios oficiales que se basó en desacreditar la veracidad del registro de los sucesos.

Características de los tornados

El tornado es un violento torbellino de aire y vapor de agua, que toma la apariencia de un enorme embudo producido por el polvo y los disímiles objetos levantados y arrastrados, a causa de la notable fuerza del viento.

Para Cuba en particular suelen tener un promedio de vida entre diez y 15 minutos, mientras solo en contadas ocasiones recorren más de tres kilómetros en su desplazamiento.

Los tornados pueden producir vientos superiores a los ocasionados por un huracán de gran intensidad, condición favorecida por el pequeño radio de giro del aire y la existencia de valores de presión atmosférica sumamente bajos en su centro, añadió Granma.

Ocurren cuando imperan condiciones de gran inestabilidad atmosférica, asociadas al paso de líneas de tormentas prefrontales, o dentro de la circulación de los ciclones tropicales.

El brote de tornados más notable registrado en Cuba tuvo lugar el 16 de marzo de 1983, cuando hubo un total de siete en zonas de Pinar del Río y la actual provincia de Artemisa.

Dentro de los casos célebres ocurridos en el país figura el registrado en Bejucal el 26 de diciembre de 1940 (fue también un Ef4), que causó 20 muertos, más de 100 heridos y el derrumbe de numerosas viviendas y otras instalaciones. Otros dos Ef4 azotaron con apenas 24 horas de diferencia los poblados de Pedroso, Matanzas, y Cruces, Cienfuegos, en mayo de 1999.

Por su rápido desarrollo y reducido diámetro son muy difíciles de predecir con antelación, aunque la presencia de determinadas condiciones meteorológicas posibilita alertar sobre la existencia de factores favorables a la ocurrencia de tiempo severo en determinada zona, incluyendo la potencial formación de tornados.