Jueves, 19 de Septiembre de 2019
Última actualización: 18:50 CEST
Opinión

Viaje de un gusano a la isla de Laputa

Vista aérea de La Habana. (CIBERCUBA)
Andrés Reynaldo.

Como en una obra de teatro bufo de la Calle Ocho, Néstor Díaz de Villegas llegó al Café Versailles del aeropuerto de Miami y engulló seis pastelitos de guayaba con grandes sorbos de café con leche para quitarse el polvo, el espanto y (en una paradójica refutación de la semilla) el desarraigo de sus viajes a Cuba.

Pero aquí nadie va a reír. De donde son los gusanos, recién publicado por Vintage Español, es una crónica escrita en un rapto de dolor y lucidez que parte las aguas de este momento cubano. En menos de 200 páginas, Díaz de Villegas retrata un país, más que arruinado, "extinguido" por el castrismo. Libro revelador, que troca el regreso, al cabo de 37 años de exilio, en una radical despedida.

A partir del verano del 2016, Díaz de Villegas hizo cuatro viajes a La Habana con su esposa Esther María. La apertura entre el presidente Barack Obama y el dictador Raúl Castro estaba en su apogeo. Era una ocasión para reconstruir el apartamento de los fallecidos padres de ella. Con mano de obra local, algunos materiales básicos procurados en el mercado negro y los muebles, herramientas, enseres y hasta puntillas llevados desde EEUU, la aventura ejemplifica en una escala minúscula la posibilidad y el límite de una economía organizada para gobernar mediante la miseria.

Según el arquitecto Rafael Fornés, citado por Díaz de Villegas, el verdadero socialismo se ha logrado en Miami, no en Cuba.

"La gente emigra del castrismo al socialismo", dice Fornés.

Antes de repintar, hay que raspar. A medida que Díaz de Villegas iba raspando las paredes, aparecían las anteriores capas de pintura. Mientras más antiguas, más duras de raspar. En mi lectura, esta es la metáfora fundamental del libro. Apenas el escritor pone un pie en el aeropuerto habanero las capas de la realidad cubana van apareciendo una detrás de la otra. A la vez, van a apareciendo las capas de su propia vida. País y persona se entrelazan en una compleja narrativa que el preciso y chispeante estilo del autor nos permite leer con la transparente inmediatez de un relato oral.

Por supuesto, el viaje de Díaz de Villegas no tiene como fin comprobar si la utopía se estaba convirtiendo en realidad. Vuelve a recordarnos que la utopía del castrismo encarna en un fascismo tropical, el mafioso monopolio unifamiliar que es "la fase superior del gorilismo latinoamericano".

"El castrismo es incapaz de producir higiene, auténtica hospitalidad o verdadera cultura, simplemente porque todo lo humano le es ajeno", dice Díaz de Villegas. "El castrismo sólo puede producir simulacro".

Simulacro. Este es un libro contra el simulacro. Precisamente por eso me atrevo a augurar que será atacado en muchos frentes.

Para empezar, Díaz de Villegas es uno de los pocos intelectuales cubanos que comprende el castrismo como contrarreforma española frente a la modernidad norteamericana. En este aspecto, a castristas y anticastristas se les cae la pared al tropezar con la mano de pintura martiana.

Fidel aniquila Cuba para ganar la guerra del 98. Es un gánster con un resentimiento cultural. A la vista de la Loma de San Juan, dirá: "Aquí perdimos la guerra". Su simulacro de victoria, si hay que llamarlo de alguna manera, aclara Díaz de Villegas, tiene carácter retroactivo.

La riqueza anecdótica del texto es un vívido desmentido del simulacro cuentapropista y la política del cambio-fraude. Nuestro gusano observa que la dictadura importa pollos de Jacksonville pero prohíbe a los campesinos de la Isla asociarse con sus compatriotas en la Florida. Igual que se aprovecha del tráfico de drogas, agrega, ahora su "bisne" es permitir un vigilado sector particular para recaudar "dólares disfrazados de CUC".

"Si el peso convertible es un simulacro de divisa", concluye, "el cuentapropismo es el refrito de la propiedad privada".

Los cuatro viajes de Díaz de Villegas provocaron críticas. Algunos creyeron que el capitán Gulliver bajaba la cabeza ante el despótico rey de la isla voladora de Laputa. No fue así. En las letras cubanas, este texto queda como la pedrada que hace añicos el simulacro de eufórica apertura montado por el establishment del diálogo en ambas orillas. Por contraste, deja a los cuentapropistas de la novela y el ensayo desnudados en su trivial (si no colaboracionista) quehacer perfomático.

Jonathan Swift dijo que había escrito los viajes de Gulliver para molestar, no para entretener. Díaz de Villegas ha escrito los suyos, además, para no regresar.

7 comentarios

Imagen de Ricardo Lopez

@Jorginho La llamada falta de respeto no es de NDDV, los HP y desalmados oportunistas, son los castro-socialistas de la crápula-elite de gobierno en Cuba que destruyeron lo que fuera nuestro país. Ellos fueron los que lo han hundido en el mar y en la pesadilla del socialismo, miseria económica, cultural y social que es hoy. Ellos son los que lo han convertido en el “shit hole” de Laputa. No hay ejemplo ni habitante, de la ficción mundial o local vernácula, que supere la realidad cubana y su vinculo con Miami. Hasta los mas ingenuos o ignorantes senadores se quedan chiquitos y no entienden nada. La repatriación de estos cubanos, que mendigan su propia esclavitud, supera hasta una lógica Macondiana, y va mas allá de la pragmática comprensión del anglo. Muy acertada la calificación de “el castrismo como contrarreforma española frente a la modernidad norteamericana” que yo usaría para los cubanos, su simulacro de repatriación, trafico y doble moral. Es un presente sorprendentemente cambiante e involutivo. Cambiar de relación, de familia, de genero, de religión, de política o de país, les es mas fácil que cambiar de calzoncillo. ¿Es que piensan que todo depende de un caprichoso péndulo apocalíptico? Estar equivocado no es un pecado; pero rehusar reconocerlo es estúpido, siempre que se persiga un resultado mejor, y en Cuba no ha cambiado nada. Ellos siguen siendo los mafiosos dueños de la finca unifamiliar de la que botaron a los gusanos. La finca del ahora merecido nombre de Laputa-reputa, gracias a ellos, que si la han convertodo en el ultimo lugar del mundo.

Imagen de Amadeus

@Narco--Usted orina fuera del tiesto como todos los que se quieren pasarse de listo. No venga a aquí a dar lecciones de nada. Respondía directamente a Jorginho que se insultaba por el artículo de NDDV y por supuesto, el doble sentido de Laputa en el titular. (De nada, de nada…). Siga haciendo el ridículo, habitante…

Imagen de NARCO

@Jorginho, @Amadeus, la isla de Laputa es un lugar imaginario que aparece descrito en el cuarto de los "Viajes de Gulliver", de Jonathan Swift (1667-1745) hijoeputa mayor de la literatura inglesa (era irlandés, es decir, isleño por partida doble) y vitriólico comentarista de la actualidad de su época. Laputa era una isla que flotaba encima de otra isla. Por favor, regresen a sus lecturas infantiles y rellenen las lagunas que dejó una la mala educación socialista. ¡No han entendido ni cueros de este artículo! Es penoso!!

Imagen de Amadeus

@ Jorginho––Tu patria y la mía hace tiempo ha perdido la virginidad y se ha convertido en un burdel, no de los amricanos que eran unos privilegiados, sino del mundo mundial. Y eso que a las putas Fidel quiso que se convirtieran en  banqueras y oficinistas, pues no, la saga continua. La prostitución en Cuba no es de orificio, estimado Jorginho, es de alma, que es la peor de las prostituciones. Mírese usted mismo.

Imagen de El viajero

"Para reconstruir el apartamento".  Hace un año ya habían mas de 40,000 cubanos que se habían repatriado.  Lo curioso del asunto es que muy pocos se quedan a vivir en la isla.  Son personas que ya tienen residencia o ciudadanía en otro país. Para estar repatriado usted no tiene que vivir en Cuba, basta ir un fin de semana cada dos años. Todos los que conozco o han reparado casa o se han comprado una nueva. No solo la gente emigra  "del castrismo al socialismo" de Miami, también se emigra  del socialismo al castrismo.  Aunque por supuesto no por mucho tiempo.  Aquello no hay quien lo aguante.

Imagen de Jorginho

Este pseudo cubano , despreciativo , usa una palabra metaforica , expresar el odio siente por nuestro pais , como si fuera el ultimo lugar sobre la tierra , bonito nombre referirse de mi patria , falta de respeto , HP , eso eres tu un grandisimo HP... hp...

Imagen de Estornina Alfonsi

Brillanteces, Opacidades y Turbulencias. De todo como en botica. En esta reseña maleditada y mejor meditada hay de sobra. Y de seguro que en el libro aquél. Por cierto ¿Se cansó NDDV del abricierra de su web? Pásenlo en PDF para desternillarnos. Obra social, le dicen ...