Miércoles, 26 de Febrero de 2020
Última actualización: 23:17 CET
Opinión

La ecuación de Padura

Leonardo Padura. (ELDIARIO.ES)
Andrés Reynaldo.

La visita del escritor Leonardo Padura al presidente Inácio "Lula" da Silva, preso por corrupción en la cárcel de Curitiba, tuvo un efecto acaso no esperado. Sin convencer a nadie de la inocencia de Lula, convenció de que ya Padura no podrá seguir haciéndose el inocente.

No hay manera, digo yo, de que semejante encuentro pueda ocurrir por combustión espontánea. Lo sabe cualquiera que tenga la menor noción de la dinámica del poder en Cuba. Si Padura fuera lo suficientemente tonto (que no lo es) para irse por su cuenta a Curitiba, demos por seguro que Lula no le abre la puerta por su cuenta. Hay mucho negocio de por medio, mucho secreto, demasiado programa entre Lula y Raúl Castro para correr riesgos con improvisaciones.

De hecho, Padura no improvisa. Su obra es un coherente esfuerzo para humanizar la figura del policía castrista y problematizar, a veces con tintes de folletín, la obvia interpretación de la destrucción de un país sometido a la opresión y la miseria por una familia y su mafia vasalla. El detective Mario Conde lleva casi 30 años sin encontrar al asesino del Estado de derecho.

Puntero de la política castrista de intercambio cultural, Padura se presentó en Miami con la máscara del creador apolítico, heterodoxo, asépticamente contestatario. Con aires de sexagenario enfant terrible, pontificaba sobre los excesos de los exiliados, convocaba a una reconciliación que exige, sine qua non, el arrepentimiento de la víctima y nos juraba que se avizoraban las reformas. Por ahí venía ya, nos anticipaba, una nueva Constitución.

En un reciente comentario sobre la visita a Lula, un lector identificado como El Viajero (repruebo que la gente no hable con nombre y apellido), comentaba en estas páginas: "Y pensar que este hombre cuando visitó Miami llenó un teatro completo de intelectuales y de cubanos 'amantes de la literatura'".

Yo pienso que no lo leen. Porque si lo lees, todo está claro. Tanto más legible si lo lees en traducciones. En sus textos, la corrupción, la pobreza, la violencia y la degradación moral flotan en un contexto amniótico sin que nunca le veamos la cara a la madre de la desgracia, cuyo nombre empieza con F. Como si la falaz ecuación de su novelística, precisamente, estuviera concebida para que esa F nunca pudiera despejarse. O sea, embarajar la letra.

Lo he dicho antes. Padura no es un oportunista ni un cobarde. Para decir lo que dice se necesitan las agallas del compromiso. En una entrevista con Pablo Iglesias dirá que enfermedades y accidentes cobraron la mayoría de las "ridículas" bajas cubanas en Angola. Acerca de la situación política en Cuba dirá en Miami que "hay muchas Cuba". Lástima que el embelesado presentador no le preguntara si en alguna de esas Cuba había libertades.

Más reciente, el pasado 1 de febrero, en Cartagena, Padura aparece hablando en El País sobre las relaciones entre Raúl y el presidente Barack Obama como un "momento esperanzador". Para recuperar ese momento, dice, haría falta la "voluntad política" de ¡Donald Trump! Ese mismo día, por cierto, el presidente designado, Miguel Díaz-Canel, era abucheado en el poblado de Regla por el abandono de las autoridades a los damnificados de una fuerte tormenta que azotó La Habana.

La visita a Lula marca un hito. El escritor que nunca ha dicho ni ha escrito una palabra sobre el presidio político cubano, un fenómeno sin parangón en Occidente, se ha ido a Brasil a defender a un ladrón juzgado con las garantías procesales de un poder judicial independiente. Ya quisieran los cubanos tener esa justicia.

"Me solidarizo con él [Lula] y con todos los hombres y mujeres que en el mundo han sufrido y sufren persecución y acoso por defender sin violencia sus ideas sobre la sociedad y el mundo", dijo Padura.

La sacó del parque y, a la vez, se ponchó.

Néstor Díaz de Villegas observa que el castrismo solo puede producir simulacro. Mario Conde ha rendido un gran servicio a la dictadura como agente de desinformación. Padura, sin duda, es la principal voz de una narrativa isleña que disimula la tragedia nacional en una trama de cochambre, cambalache y singueta.

Una lectura al gusto de Lula. ¿Al gusto de Raúl?

34 comentarios

Imagen de Ricardo Lopez

 Excelente articulo como de costumbre: “En sus textos, la corrupción, la pobreza, la violencia y la degradación moral flotan en un contexto amniótico sin que nunca le veamos la cara a la madre de la desgracia, cuyo nombre empieza con F”, dice Andres. Estos Padura, Silvio, Pablito, Ochoa, de la Guardia etc. se dan cuenta de que son un juguete no solo de las circunstancias y las purgas de turno, sino tambien de las caprichosas pesadillas de los corruptos dictadores en la línea nepotista de la revolución, y del juego oportunista de la familia castro. Que se tenga conocimiento, más de siete mil seiscientos treinta y cuatro muertes fueron registradas durante los primeros años del período castrista. La pesadilla de los cientos de fusilamientos y las purgas de la revolución, la ejecución de militares acusados por narcotráfico en 1989 y el de secuestradores de una embarcación en 2003, las conocidas o no victimas en el mar y la prision e ignominia, les atormenta y les hace pensar por supuesto, que ellos también pueden ser sacrificados, y que lo mejor que hacen es seguir el libreto, que sin embargo puede cambiar de un momento a otro. En contraste, los yates, los viajes, la notoriedad apoyada por un estado etc. Indudablemente, nada de esto es espontaneo, tratan de calcular bien de hilar muy fino; pues un error de cálculo, puede resultarles en el degolladero del cadalso o el patíbulo, si no físico, la ignominia de ideas y prebendas. Para esta gente, todo está escrupulosamente calculado en un balance a su favor. Diariamente se preguntan: ¿Qué más puedo hacer para la concupiscente complacencia del monstruo del estado y de su familia cefálica? En el caso Padura, Andres tiene razón: “Yo pienso que no lo leen. Porque si lo lees, todo está claro” Y a mí me paso así, desafortunadamente, compré un libro, vi una película, hasta ahí llego todo. Me arrepiento haber perdido mi tiempo, atención y dinero. Espero que se pudra en el obscuro olvido de su oportunismo, así como el resto de la pandilla. Esto es un caso de cinismo político, inmersión cultural ramplona y no de literatura mala o buena. ¿Qué literatura puede salir de lo que queda de la sociedad cubana, arrasada y empujada por el vulgo y la pandilla socialista por debajo de cualquier condición humana? También todo depende de quien la escriba o de quien reme y con qué oficio. Amadeus tiene razón, este tipo tampoco lo merece. Yo le diría: con ese cuento a otra parte, tía Tata. 

Imagen de Espinoza

Jajaja,  no tienes que ser tu precisamente el bipolar Camilo, jajaja,  tu "amigo" el ideologo es socialista confeso y  "luchador" anticastrista de vientre abierto , contradictorio, no?. Un saludo

Imagen de Camilo J Marcos_Weston_FL

Epa. Espinoza, casualmente en estos dias estuve a punto de pedirte ayuda. Espinoza.., help me!!! Resulta que los bullies de ambas paginas no me permiten ser Dr. Jekyll, sino sólo Mr. Hyde. Aqui me dicen comunista y alla me dicen fascista. En fin, socio, una forma facil de pasar el tiempo sin tener que ir al Zoo. Un abrazo

Imagen de Espinoza

Un saludo Camilo, pero vas a necesitar hacer lo mismo que Padura para mantenerte en Cubaencuentro en medio de tanta censura , jajajaja

Imagen de ARamos

Bueno, aquí nadie cuestiona el talento de Padura. Ni siquiera a Mario Conde (que no es original, pero claro que no había opciones). Ni siquiera se debe criticar que Padura se abrace con un presidiario expresidente corrupto comunista, ya lo hizo García Márquez y no pasó nada, así es el la fiesta. Todo se vale. Lo que se critica en Padura, y lo hace con acierto Andrés, es la ECUACION PADURA, ese diestro arte del disfraz que tan bien lo presentó Tomas Mann y lo recreó Orson, el disfraz que ha sido uitlizado para estafar a los expectadores, lectores. El arte de construir una Cuba literariamente como si pareciera que no existe totalitarismo, mazmorra y mandarria, castrismo, anticastrismo, balsa. "Es ficción sin realidad..." (Balzac). Si no hubiera sido así, sin ese tipo de literatura light y bien escrita, Padura habría sido un escritor rechazado más, un paria, tal vez un exiliado. Pero en fin esperemos que Padura escribe un buen libro sobre Lula, una loa, muy del agrado de su mentor Raúl Castro. 

Imagen de ARamos

TE FELICITO, Andrés. El arte de arrancar máscaras es buen periodismo. Es tal y como lo haces y dices. La ecuación Padura? el tipo es un bicho con cacumen. Fue a ver a Lula  por negocios, leer hsta el final...Desde antes de recibir su gran premio español, que en realidad fue una operación del régimen, Padura era uno de Ellos, por eso nunca excedió el cuestionamiento. Sus vecinos de Mantilla, y varios antiguos ex amigos lo saben.  El régimen ha sido experto en utilizar sus intelectuales oportunistas y a los de plantilla (porque muchas veces son realmente adictos al sistema, otras veces son agentes), como por ejemplo Norberto Fuentes et al, Aldana fue quien manejó bien el tema, y por eso los fieles tienen luz verde para viajar, ir a congresos, escribir temas algo contestatarios, etc. El régimen además premia a los talentosos, que es el caso de Padura, y los proyecta al Olimpo exterior como voceros, igual que hace con sus músicos y trovadores. Las instituciones culturales norteamericanas y de otros países también premia a dichos talentos, jamás a los cubanos exiiados. Esto ya se ha dicho. Pero es necesario recalcar este punto que es el marco en donde nos movemos  y donde las críticas inteligentes no abundan. Lo que pasa en Miami con los llamados "nuevos intelectuales" (también autodenominados liberales) es que en lugar de proyectarnos como un exilio de universalidad y de identidad, estos "nuevos" no hacen sino tocar las teclas que le gusta al régimen, por eso bailan al son de los armengoles y  edmundo y los post orteguitas y otros. Por eso, algunos de ellos, POR SUPUESTO, no está de acuerdo contigo, ni conmigo, ni con todos los que queremos leer buena crítica.Si Toda esta gente aparecería en la famosa lista delatora de Orwell, pero al final ellos mismos se delatan o el régimen los quema. La visita a Lula tiene efectismo, pero en realidad se trata de una visita de negocios para la cual han utilizado a Padura. No olviden que Lula invirtió millones en negocios sucios en Cuba...  Gracias. 

Imagen de Amadeus

@ Los Camilitos–– Sí, debemos confesarlo, sin usted este foro ha estado viviendo momentos de felicidad plena, de tranquilidad sin la tabarra de las reformas de Díaz Canel y lo bueno que se avecina con él. Vergüenza ajena, eso sí.

Imagen de Camilo J Marcos_Weston_FL

Ando fuera de estos foros violentos, -para alegria de Amadeus y su coro-, pero este articulo lo lei en cuanto lo publicaron y lo han dejado tanto tiempo vivo, que no puedo evitar comentar algo. En primer, la honestidad con que Andres Reynaldo aborda el tema. Habia leido años atras su opinion sobre Padura, y me parece que ha pulido con honradez esa opinion. Lo felicito. En segundo lugar, me he quedado muy gratamente impresionado con el comentario de Pamela. Esta fuera de liga en este foro. Se lo agradezco, porque me ha dado mucha satisfaccion esa lectura. Por ultimo, creo que Padura escribio una excelente novela: El Hombre que amaba a los perros. Lo demas, ha sido una incongruente concatenacion de criticas y alabanzas al socialismo para sentirse mojado..., sin mojarse. A veces, ya lo he dicho antes, la lectura de sus novelas y relatos me han dado pena ajena. Saludos.

Imagen de Amadeus

Con Padura se está haciendo un workshop que no merece (Coño Chesburgo, quién te manda). Padura es un vulgar caso del mimetismo y el oportunismo de los regímenes estalinistas. Sabe lo que tiene que decir y lo que no, para no perder los favores del sistema. Punto. Lo demás es camuflage de campaña.

Imagen de Pamela Landy

Se encendió el cotarro y yo perdiéndomelo. Pero me voy a mojar como el resto de contertulios. Debo acotar, como antes había dicho en el "aperitivo" de este festín, el artículo "Padura, Lula y el megáfono", con todo y la crítica que como ser humano y hombre expuesto al escarnio público pueda yo hacerle por boca de ganzo, insisto en reconocer mi declaración como lectora de casi todo lo que ha escrito Padura, y que, además, me gusta como lo hace.  Personalmente no estoy en condiciones de poner en duda, el poder tremendo de denuncia en "La novela de mi vida", el casi guión de "Regreso a Ítaca", y el poder de reclamación del conjunto de su obra, como la de pocos en aquel cotolengo. Me apego en este caso a lo dicho por José Antonio Ponte en diciembre de 2014 desde planas de este mismo Diario, ("¿Dónde está Leonardo Padura?") cuando le censuraron en el Festival de Cine de La Habana, cito: "Guardando silencio, como ha hecho en este caso, Leonardo Padura no hace más que ayudar a los censores, y traicionar a los lectores de su obra y a los espectadores de su película". Fin de la cita. El hombre que amaba los perros, posiblemente sea su obra cumbre, y por la que ha recibido palos de ambos lados, es decir, apaleado "porque boga y porque no boga". No sé si selectivamente se ignora aquí que Padura es miembro de la Academia Cubana de la Lengua, incluso ""después"" de haber ingresado en las de Puerto Rico, Panamá y Costa Rica. No le faltará mi trompetilla por la foto con el caco Lula, un acto que roza el cinismo, o la otra con el megáfono y la chica de los balcones a la calle, como diría uno de mis primos, pero seguirá gozando de mi respeto como padre de Mario Conde, ese que a muchos en los años 91-98, los más duros de hambre, palo y miserias de todo tipo, nos hacía sentir que había alguien con capacidad para burlarse del régimen en sus narices. Cuando no había en Cuba ni red de redes (por lo menos no abiertamente) como hoy, ni Yoani Sánchez, ni Diario de Cuba, hubo un Mario Conde con una gran cofradía de seguidores que usábamos las desventuras del policía a modo de oxígeno. Porque en aquellos años nos ahogábamos en nuestras propias excretas entre nostalgia, desencanto y falta de un proyecto de futuro y para muchos que lo vivimos Mario Conde encarnaba a uno más de nosotros. De modo, que aunque para 'al parecer' la mayoría aquí, las historias del policía deconstruido son literatura mala o de baja calidad, para quienes -como una servidora- vivieron de cerca las cosas y los casos de las calles que en esas obras se describen, seguirá siendo de altura, porque con ella simplemente respirábamos, que era a lo máximo que se podía aspirar (mal)viviendo en la isla por aquel entonces. En fin... el mar... como en las galeras y los galeotes. Remes o no remes, te darán latigazos. Hagas o no hagas, palos te darán: siempre habrá alguien que te critique por lo que hagas o dejes de hacer.