Lunes, 9 de Diciembre de 2019
Última actualización: 16:13 CET
Sociedad

El hip hop en Cuba, entre la presión política y la desmovilización

Dúo Company Yoruba durante una actuación en La Madriguera. (G. GARCÍA)

Para la comunidad hiphopera cubana los últimos tres años han confirmado que la voluntad del Ministerio de Cultura (MINCULT) es silenciar a quienes tienen un discurso crítico y a quienes buscan alternativas independientes ante la inmovilidad de la estatal Agencia Cubana de Rap (ACR).

A criterio de muchos raperos, la ACR apenas representa a quienes integran su propio catálogo. Su actual director, el rapero Rubén Marín, integrante del grupo Primera Base y la cuarta persona que dirige la entidad subordinada al Instituto Cubano de la Música (ICM), se ha negado reiteradamente a conceder entrevistas sobre cuestiones referidas a la escasa promoción y apoyo a las actividades hiphoperas.

"Bajo el actual mandato no ha sucedido casi nada dentro del rap, ni siquiera la culminación de la sala de presentaciones en la primera sede que ha tenido la Agencia desde su fundación. Incluso varios trabajadores de la sede colaboran de forma alternativa para proyectos independientes", declaró un integrante del grupo La Alianza.

Proyectos gestionados por activistas y exponentes del hip hop, como "El potaje urbano", con Pedro Zulú, en Matanzas, y "Rima, amor y poesía", con Giorvis Frómeta, en La Habana, no cuentan con la cooperación de la ACR.

"A la Agencia no le interesa participar de acciones alternativas con las que buscamos visibilizar propuestas raperas a lo largo de la Isla", señaló Frómeta, rapero y especialista de la Dirección Provincial de Cultura habanera, quien desde este proyecto promueve a artistas del oriente del país.

A inicios del pasado mes de marzo, la revista digital Pa'la música underground (PMU), cesó sus publicaciones. Activistas del movimiento hiphopero y colaboradores del sitio negaron que el cierre de PMU tuviese relación con censuras por parte de las autoridades culturales cubanas.

En su sitio en internet, PMU asegura que su cierre es temporal, "por unos meses".

Elier Álvarez Arcia, "El Brujo", exponente de spoken word, organizador del festival Caminos de Palabras y administrador de Yosotros-Hip Hop Cubano, un sitio de Facebook para la discusión social sobre el género musical, lamentó el parój de PMU, a la que describió como una plataforma que promociona, visibiliza a los artistas independientes y produce actividades.

"Al menos desde el año 2012, PMU se erigió como el espacio que ha legitimado al hip hop y al rap en Cuba por encima de la Agencia".

Según El Brujo, en un ambiente como el cubano, donde el Gobierno limita el trabajo independiente, el cierre de PMU "nos ha cambiado la vida a muchos de los que colaboramos allí casi semanalmente".

"Varios colaboradores que escribíamos para PMU logramos incluir allí casi todo el universo del hip hop cubano", precisó.

Un correo electrónico enviado a PMU, para indagar sobre las razones de su cierre, nunca fue respondido.

Ni libros ni revistas ni películas de rap

Rapear una Cuba utópica: testimonios del movimiento hiphopero, un ensayo del licenciado en Comunicación Social Alejandro Zamora Montes, editado e impreso por Guantanamera Editorial, Sevilla 2017, sufrió la incautación de sus ejemplares en la edición 27 de la Feria Internacional del Libro de La Habana.

Este hecho fue denunciado recientemente por el autor, quien alegó no haber querido hacer declaraciones públicas en espera de una respuesta o reunión oficial con funcionarios del MINCULT para analizar, "con detenimiento", lo que consideró "un lamentable suceso".

"Una de las consecuencias ha sido la publicación, en plataformas abiertamente opositoras al Gobierno cubano, de variables que hablan de censura, ausencia de libertad, entre otras cosas (…) Un libro como Rapear una Cuba utópica: testimonios del movimiento hiphopero se ha visto envuelto en discursos que distan mucho de la genuina pretensión de su autor y de los exponentes de esta cultura", dijo Zamora Montes el pasado 2 de mayo en el perfil Yosotros-Hip Hop Cubano.

El autor indicó además que, "con total convicción", no se consideraba "ni opositor ni conspirador".

Para Jorge Enrique Rodríguez, director de las dos últimas ediciones de la revista Movimiento antes de que fuese definitivamente cancelada por el ICM, la llamada cultura hip hop "es de compromiso".

"Creí que Movimiento la habían cancelado por la línea editorial que seguí como editor jefe. Ahora es posible corroborar que fue, es y será por la voluntad política del MINCULT y el Gobierno", dijo Rodríguez.

"El hip hop es expresión auténtica de valores sociales y culturales de la sociedad cubana", añadió y criticó la presión del Partido Comunista sobre las estructuras institucionales y las políticas culturales.

¿Hasta qué punto coarta el Partido la legitimación de la cultura hip hop y a sus exponentes?

Es esta la pregunta que Rodríguez supone debería replantearse el movimiento hiphopero, aunque apuntó que no únicamente habría que responsabilizar a las autoridades culturales y gubernamentales, sino también a la desmovilización del propio movimiento, que no ha sabido ser constante y determinado para ejercer presión dentro o fuera de las instituciones.

El documental Esto es lo que hay, de la realizadora francesa Lea Rinaldi, trata sobre la vida de los raperos El Aldeano, El B, El Urbano y Silvito El Libre. En ninguna de sus presentaciones en la Isla, gestionadas de manera independiente, la dirección de la ACR participó, a pesar de haber sido invitada por los organizadores.

En el resumen del XII Simposio de Hip Hop Cubano el año 2016, una de las conclusiones de los participantes fue que al hip hop en Cuba no lo respetaban ni social, ni institucionalmente.

"Al hip hop cubano le hace falta un cambio, donde sus exponentes y activistas sean responsables, comprometidos y representativos", expresaron expositores en aquel momento.

"Pero no avizoro que la Agencia, ni el ICM, ni el MINCULT tengan la voluntad política de sumarse a ello", advirtió El Brujo.