Martes, 19 de Noviembre de 2019
Última actualización: 16:13 CET
literatura

La investigadora Rosa Marquetti rescata en un libro a 'los olvidados' de la música cubana

La Lupe. (SPOTIFY)
Cubierta y contracubierta del libro. (EL HERALDO)

La historia de excepcionales personajes de la música cubana como las cantantes Celeste Mendoza, Freddy o la jazzwoman Numidia Vaillant, rescatados del olvido en el blog Desmemoriados, de la investigadora Rosa Marquetti, se revela en un libro impreso presentado esta semana en La Habana.

Artistas que décadas atrás cantaron, crearon, bailaron o fueron virtuosos instrumentistas en los más diversos ritmos y géneros, desde el son y la rumba hasta un romántico bolero o el jazz, aparecen en el grupo de veinte textos replicados del sitio web en las 430 páginas de Desmemoriados. Historias de la música cubana.

Marquetti declaró en una entrevista con EFE que este libro le ha permitido volcar su "obsesión" sobre personalidades un tanto olvidadas de la música cubana que de alguna manera habían sido afectadas por su situación en la diáspora a partir de 1959, cuando se estrenó en el poder la revolución en la Isla.

Pero también "conectar" con aquellos cubanos "desconectados" —porque no tienen acceso a internet— y con personas que prefieren leer en papel el libro ahora presentado por el sello editorial Ojalá dentro del programa de la Feria Internacional del Libro 2019.

La investigadora musical reflota historias que le motivaron enfoques biográficos en su segundo libro tras el volumen Chano Pozo. La vida (1915-1948), en el que recorrió la trayectoria del percusionista encumbrado en Nueva York, donde concibió la mezcla de elementos afrocubanos con el jazz que se hacía en Estados Unidos.

Con un estilo elegante y seductor, sus indagaciones resumen historias de vida de 20 nombres, como el percusionista Armando Peraza, el excéntrico timbalero Chori, el showman Dandy Crawford, el icono musical de los años sesenta Myriam Acevedo, los cantantes Miguelito Cuní, Moraima Secada, la temperamental La Lupe, Maggy Prior, la pianista Zenaida Manfugás o los legendarios bailadores de jazz del barrio habanero de Santa Amalia.

La autora describe su exhaustivo compendio como "un fresco desprejuiciado" de diferentes épocas del amplio panorama musical cubano que tuvo como punto de partida el blog en el que se saltó la norma de publicar "poco y corto" en internet.

Confiesa que es particularmente querida para ella la historia de Pilar Morales, una cantante cubana que vive aún en Barcelona, donde se afincó en 1955, y un año después se casó con el talentoso pianista invidente Tete Montoliu, considerado el gran padre del jazz español y uno de los más singulares del género en Europa.

El libro relata cómo Morales se abrió camino a principios de su llegada a España, donde fue bautizada como la "Voz del Trópico", hasta que su exitosa carrera se diluyó en el tiempo.

Marquetti dice que le gusta hablar de los éxitos, pero también de algunos reveses que los músicos confrontan en sus vidas, como la creación del ritmo batanga por ese gran pianista, compositor y orquestador que fue Bebo Valdés (1918-2013).

El batanga es un género considerado entre los músicos como una creación tan importante como el mambo, solo que no tuvo la suerte de tener el respaldo comercial en su época para llegar a ser un hit internacional, pero musicalmente es una de las grandes obras de Valdés, acota la musicóloga.

De hecho, Valdés, quien se marchó definitivamente de Cuba en 1960, estuvo sumido prácticamente en el anonimato hasta 2002, cuando participó en un disco que fue nominado al Premio Grammy Latino, y en el mismo año grabó el exitoso Lágrimas Negras junto al cantaor Diego el Cigala que vendió 700.000 copias.

Uno de los últimos capítulos de Desmemoriados revive a Freddy, una poderosa voz estrechamente vinculada a la canción nocturna del cabaré Salón Rojo del hotel Capri, que para Marquetti marcó un "hito musical" sin importar su rotunda figura "antidiva".

Freddy quedó inmortalizada como una gran estrella en la novela Tres tristes tigres, de Guillermo Cabrera Infante.

También recupera a La Lupe, ese "mito extraordinario" de la farándula cubana, con un enfoque "muy peculiar" de la intérprete que acaparó miradas con sus increíbles "performances" en Cuba antes de sus éxitos en el exilio latino de Nueva York.