Lunes, 18 de Noviembre de 2019
Última actualización: 16:13 CET
Poesía

En su cabeza se oía el mar

(BORED PANDA)

 

A veces aún puedo escuchar batir el mar

la extensión de los campos

¡inmensos!

                               Chus Pato

 

En su cabeza se oía el mar

como una daga

como el grito

como la última mano

que separa, dice adiós

no devuelve los préstamos

no recuerda que un día

fueron siameses

y jugaron

una partida

a ganar

los dos

perdiendo

allí, juntos.

 

(observa cómo los animales plásticos de la granja

se colocan a su antojo ya sin poder evitar el caos)

 

En su cabeza se oía el mar

como un suspiro

como el sueño

como lo que regresa

de muy lejos

cargado de misterios

se revela

deja cubierto

de una inescrutable

nata de artilugios

varios

desconocidos

toda la costa.

 

(viste por primera vez la coca-cola en forma

de botellas vacías flotando hacia la nada)

 

En su cabeza se oía el mar

como un diluvio

como el llanto

como el que llega

por fin de donde nunca

partió, sigue las invisibles

huellas de

lo imaginado.

 

(ves al niño que fuiste que pregunta

quién nos va a devolver estos años)

 

Y allí, del otro lado

de ti mismo

solo quieres

una vuelta

en bote

por los cayos

vacíos

del recuerdo.

 

(y cruje el pargo que se quedó intacto

sin freír en la nevera de qué tiempo)

 


Aleisa Ribalta nació en La Habana en 1971. Ha publicado los libros de poemas Talud (Ekelecuá Ediciones, 2018) y Tablero (Editorial Verbo Desnudo, Santiago de Chile, 2019). Este poema pertenece a un libro inédito.