Lunes, 18 de Noviembre de 2019
Última actualización: 16:13 CET
REPRESIÓN

Maikel Castillo: 'Fui la consecuencia del Decreto 349 que nos convertía en delincuentes'

Maikel Castillo Pérez. (FACEBOOK/L.DIVERSENT)

El pasado 9 de febrero, en el centro penitenciario Valle Grande, en La Habana, el rapero Maikel Castillo Pérez, El Osokbo, entregaba a este reportero una carta donde relataba las consideraciones sobre la situación actual en que se encuentra, y con el propósito de hacerla circular en las redes sociales.

Castillo Pérez permanece recluido desde hace casi cinco meses como resultado de un concierto que organizó en La Madriguera —sede de la oficialista Asociación Hermanos Saiz en La Habana— como parte de la campaña pacífica contra el Decreto 349.

Sin embargo, según declaraciones del propio rapero, la Seguridad del Estado manipuló un incidente por el que fue multado después de filmar un operativo policial en las cercanías de su residencia, en la Habana Vieja.

Seis meses después de aquel hecho a Castillo Pérez le reabrieron este mismo expediente y le acusaron entonces por el delito de "atentado". Como medida le fue impuesta prisión preventiva hasta el día del juicio, en el que la Fiscalía le podría imputar una pena de hasta tres años de privación de libertad.

"En estos meses, los cuales me han parecido años, he pasado por disímiles etapas que en su medida lo único que han logrado es hacerme más fuerte en mi lucha personal, a favor de mi pueblo que durante más de medio siglo ha soportado los fatigados discursos de un sistema con líderes populistas", declaró Castillo Pérez en su misiva y que, como pidió, fue circulada en las redes sociales.

"Estuve 25 días 'plantado', fui hospitalizado en cuatro ocasiones. Me cosí la boca, y hasta el momento, de los tantos amigos que me apoyaban, hoy se han reducido esos amigos a unos pocos [...]. Yo fui la consecuencia del Decreto 349 que nos convertía en delincuentes... y siento cómo desde lo más profundo de mi corazón me he quedado solo en la batalla", señaló el rapero en otra parte de su carta, en referencia a que la campaña por su liberación ha mermado.

Respecto al Decreto 349, varios artistas e intelectuales han coincidido en advertir que esta normativa está llamada no solo a controlar y amedrentar a los artistas y creadores de las múltiples ramas de la cultura nacional, sino también al sector empresarial privado para impedir una relación natural y orgánica dentro de las diferentes esferas de la sociedad cubana.

En su Artículo 5.1 —sobre las medidas— el Decreto 349 refleja que la comisión de las contravenciones previstas en este decreto puede acarrear la aplicación indistinta de una o varias medidas como apercibimiento, multa y comiso de instrumentos, equipos, accesorios y otros bienes.​

Dicha regulación también faculta a las autoridades competentes, para decidir la suspensión inmediata del espectáculo o la proyección de que se trate, y proponer la cancelación de la autorización [licencia] para ejercer la actividad del trabajo por cuenta propia, según corresponda.

"Solo pido a Dios y a los hombres que no olviden el humilde esfuerzo de este artista en ejercicio. En cuanto a mí, tengan la completa certeza de que por más que el sistema penitenciario me reprima, no pienso cambiar mi manera de decir las cosas que nos agobian, la realidad que vivo, la bandera que defiendo [...]", reafirmó Castillo Pérez.

En los meses que lleva en la cárcel, el joven ha escrito un nuevo disco que ha titulado Contra la dinastía Castro: la metamorfosis.

Según explicó Castillo Pérez, el juicio sobre su caso está previsto para este mes de febrero, pero ni siquiera su abogado tiene una fecha exacta del mismo. El rapero ha recibido visitas de oficiales de la policía política que le han pedido desistir de su campaña contra el Decreto 349, y además es víctima del hostigamiento por parte del segundo jefe del centro penitenciario Valle Grande.

"Perdónenme si les reitero que me siento solo. No es mentira. Quizás sea la presión que ha impuesto el sistema contra aquellos que valientemente hacían una campaña por mi libertad [...]. Hoy 8 de febrero de 2019 aún continúo recluido injustificadamente. Pero es real que con mi concierto se demostró que aún quedan artistas firmes a sus ideas", añadió.

"Con mi encarcelación logramos detener el Decreto 349 y aunque esté satisfecho con mi obra, no me considero un héroe ni nada parecido […] Ni voy a exiliarme ni pienso claudicar y mucho menos negociar mis principios éticos y morales", concluyó Castillo Pérez en su carta.

En el mismo centro penitenciario Valle Grande también se encuentra recluido el rapero Lázaro Leonardo Rodríguez Betancourt, Pupito Mc, por su activismo en la campaña pacífica contra el Decreto 349.