Lunes, 18 de Noviembre de 2019
Última actualización: 16:13 CET
Derechos humanos

El caso de Eduardo Cardet, presentado ante la Cumbre de DDHH de Ginebra

Eduardo Cardet. (FACEBOOK/MCL)

El caso del médico Eduardo Cardet, coordinador nacional del Movimiento Cristiano Liberación (MCL) y preso político cubano, fue presentado este martes en la Cumbre de Ginebra por los Derechos Humanos y la Democracia.

El abogado Juan Carlos Gutiérrez, presidente del Instituto de Derechos Humanos de la Asociación Mundial de Juristas, al presentar el caso en nombre de Cardet, su familia y el MCL, señaló que el opositor "aún permanece bajo detención arbitraria en Cuba y su esposa e hijos están siendo intimidados y hostigados constantemente por agentes de Estado cubano".

Según el reporte de la sesión hecho por el MCL, el jurista recordó que Cardet, quien cumplió este lunes 846 días bajo detención arbitraria, ha mantenido su activismo político por más de 15 años.

"Durante este tiempo ha sido perseguido, hostigado y detenido durante horas sin motivo legal", una situación que fue agravándose hasta la detención definitiva de Cardet el 30 de noviembre de 2016, por criticar a Fidel Castro.

"Fue arrestado frente a su casa en presencia de vecinos y amigos, por varios hombres no uniformados, sin identificarse, actuando violentamente, sin presentar una orden judicial y, además, sin indicar el propósito del arresto. Después de este evento, en la estación de Policía, fue golpeado, aislado, no fue escuchado por un juez y luego enviado a prisión en espera de juicio, donde también ha sido agredido", explicó el abogado.

"Fue acusado de resistencia a la autoridad policial que le arrestó, lo que demuestra que no había motivo para buscarle y detenerle, ese cargo es simplemente excusa posterior para pretender justificar su arbitraria detención", añadió.

Gutiérrez subrayó detalles que evidencian las irregularidades en el proceso judicial contra Cardet.

"El juicio comenzó en marzo de 2017. La Fiscalía cubana presentó el testimonio de los policías que le arrestaron y de tres testigos no presenciales y contradictorios entre sí. Al abogado defensor sólo le permitieron tres testigos, a pesar del numeroso grupo de personas que presenciaron el arresto. Los testigos y argumentos del defensor fueron desestimados por el juez, quien condenó al Dr. Cardet a sufrir tres años de prisión", indicó el abogado.

Gutiérrez se refirió a la apelación presentada, "con sólidos argumentos legales", que no fue escuchada, como tampoco los reclamos de que el opositor pudiese cumplir la condena en libertad condicional.

El jurista dijo que el juez rechazó la petición con el argumento de que Cardet "no puede ser reincorporado en la sociedad, porque no entiende las graves consecuencias de sus acciones".

"Si, su arresto arbitrario es la grave consecuencia de exigir en Cuba el derecho a vivir en democracia, de exigir en Cuba su derecho a expresar ideas y pensamientos sin ser perseguido, de ser el coordinador nacional del Movimiento Cristiano Liberación y de reclamar: 'Un cubano, un voto'. Sí, esto parece absurdo, especialmente en el siglo XXI, pero en lugares como Cuba, Venezuela, Nicaragua y otros países con regímenes autoritarios, exigir respeto por los derechos humanos genera muy graves consecuencias y la prisión no es la más grave", replicó Gutiérrez.

Gutiérrez explicó que estas violaciones han sido reconocidas por la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) y por Amnistía Internacional, que ha indicado que Eduardo Cardet es un "prisionero de conciencia".

El jurista agradeció la decisión del Grupo de Trabajo sobre Detenciones Arbitrarias de las Naciones Unidas, luego de un informe de UN Watch, de certificar la detención arbitraria de Cardet y exigir al régimen cubano "su inmediata liberación, una compensación como víctima de violación de DDHH y la modificación de la Ley cubana para adaptarla a los tratados internacionales de protección de los derechos humanos".

"Esta decisión no es una opción para el Estado de Cuba, no es una sugerencia, conforme los compromisos internacionales asumidos; tienen la obligación de liberarle y liberarle ya. La soberanía nacional no puede ser excusa para violar continuamente los derechos humanos", afirmó Gutiérrez.

"Con el esfuerzo realizado por UN Watch, su familia, el movimiento y nuestro esfuerzo, estoy convencido de que el Dr. Cardet nos acompañará aquí el próximo año", concluyó Gutiérrez.