Jueves, 19 de Septiembre de 2019
Última actualización: 18:50 CEST
Represión

El régimen amenaza con volver a demoler el templo de una iglesia evangélica en Santiago de Cuba

Uno de los cultos en el templo improvisado en un patio. (ALAIN TOLEDANO VALIENTE)
Toledano Valiente, der., en la reunión con Planificación Física en la unidad de policía. (ALAIN TOLEDANO VALIENTE)

Las autoridades de Santiago de Cuba han citado tres veces en la misma cantidad de días y arreciado el hostigamiento y las amenazas contra el pastor evangélico Alain Toledano Valiente, de la Iglesia del Mover Apostólico.

La oficina de Planificación Física local, una entidad vinculada a la dirección de Vivienda, citó a Toledano Valiente a la estación policial de su zona este viernes, para discutir con él la legalidad de las propiedades donde celebra los cultos de su congregación.

"En este momento no tenemos templo por las demoliciones y expropiación que nos hicieron. La tierra que yo tenía nos la quitaron porque el Gobierno dijo que la necesitaba para un proyecto comunitario. Han pasado tres años y el proyecto no existe. Nuestras tierras están llenas de yerba y algunos vecinos se apropiaron de ellas y el Gobierno no ha tocado a nadie. Se hace evidente la malicia contra la iglesia y mi familia", denunció el pastor a DIARIO DE CUBA.

"Estamos en el patio de una de nuestras hijas espirituales hace unos años, hacemos nuestra celebración al aire libre, sin ningún tipo de condiciones", explicó.

Entre el 8 y el 10 de agosto, las mujeres de su congregación celebraron una conferencia. En horas previas a su inicio, Toledano Valiente fue citado a la unidad policial número tres, conocida como La Motorizada.

"El jefe de la unidad me amenazó con que si celebraba esa conferencia iba a ser procesado y encerrado. 'Aténgase a las consecuencias', fue lo que me dijo. Nosotros dimos la conferencia con todas las mujeres de nuestra red", contó.

Este fin de semana son los jóvenes de la congregación quienes realizan una celebración. "Va dirigida a restaurar el servicio, la obediencia a los padres, la honra, los principios que deben mantener los jóvenes para caminar rectamente, no involucrarse en drogas. Estamos trabajando para tener una mejor sociedad", aclaró el pastor. 

El jueves 22 de agosto "me dio el de pie un policía en la puerta de mi casa diciendo que urgente me tenía que presentar en la unidad de Policía, que el jefe me estaba llamando. Allí volvió la amenaza de que iba a ser acusado de desobediencia y procesado o también multado."

"Terminadas esas amenazas, el jefe de la unidad llamó a Planificación Física y me citan en la estación de Policía para analizar asuntos de la tierra mía, que está a mi nombre, y tengo permiso de construcción. No sé qué tiene que ver Planificación Física con la Policía. Es un complot que hay contra mi persona."

"Vengo denunciando hace rato que la intención es fabricar un delito para encerrarme. No me han dado un documento. Vienen, me citan verbalmente y si no voy mandan a policías a llevarme detenido. Los dueños de la tierra donde estamos dando el culto fueron visitados por varios organismos y anoche los citaron para que firmaran unos papeles y los están acosando", precisó.

Alain Toledano Valiente ha sido perseguido por el régimen a lo largo de dos décadas, desde que fundara su iglesia en 1999: "Comenzamos con cinco personas, y tres meses después teníamos casi 300. En 2005 éramos entre 1.200 y 1.300. Ese crecimiento produjo inquietud en el Gobierno. Comenzaron con órdenes de que yo no podía reunir a la gente, amenazas para que cerrara la iglesia, cosa que no hice, no podía hacer: cada día llegaban más personas."

Tanto la Policía como la Seguridad del Estado amenazaron además a su esposa y tres hijas menores. 

"En 2007 fui desalojado de mi propia casa, no era un alquiler. Paralelo a eso, demolieron el templo que teníamos en la propiedad de uno de nuestros discípulos. Allí levantamos una nave y ahí reuníamos a la iglesia. Se llevaron todo lo que había dentro, no nos entregaron nada: sillas, instrumentos musicales, audio, micrófonos, juguetes, utensilios de cocina, todo eso comprado en tiendas del Gobierno."

"La tierra fue decomisada a pantalones, como decimos los cubanos. Me quedé con mi familia en la calle. Al dueño del terreno donde teníamos el templo le quitaron ese pedazo, el Gobierno dijo que era suyo."

Con el paso del tiempo y la aprobación de medidas como la compra venta de viviendas, Toledano Valiente adquirió un terreno a su dueño, y luego hizo todos los trámites legales de construcción, de acuerdo con las normativas vigentes en Cuba.

Después de estar ocho años bajo la prohibición de viajar al extranjero, mientras se encontraba de visita en Miami en 2016, un violento operativo policial entró en su hogar, y los agentes golpearon y desalojaron a su esposa e hijas. En la operación hubo 200 arrestos de sus seguidores. La casa fue demolida esa misma noche.

Pese a todo, su iglesia no dejó de crecer y es cada vez más activa en la zona de El Salado. "Es un caserío sin dirección, frente al edificio 60", precisó.

No obstante, el hostigamiento también alcanza a los vecinos dueños del terreno donde se reúnen. "Una de las cosas que les están diciendo es que les van a buscar un apartamento fuera de la ciudad para dárselo a ellos, para sacarlos de la tierra donde están, con el propósito de que la iglesia no tenga donde reunirse."

Para Toledano Valiente, se trata de una "provocación descarada" la intención de ver en él una amenaza: "amenaza por ser un predicador e hijo de Dios, esa es la amenaza."

Aunque el régimen cubano dice proteger la libertad religiosa, en la práctica ha habido una creciente persecución de congregaciones que son críticas con la ideología y política oficiales.

La Iglesia de la Nueva Reforma Apostólica, en la que militaba en sus inicios Toledano Valiente, es desde hace años considerada ilegal por el régimen. Además de destruir el templo del pastor santiaguero, en 2016 la Policía demolió otro templo evangélico de Las Tunas, liderado por el pastor Juan Carlos Núñez, así como dos más en Camagüey y Las Tunas. 

En 2019, autoridades de La Habana intentaron expropiar un templo de la denominación Asambleas de Dios en la localidad de La Palma, aunque no pudieron concretar su intención.

Las presiones gubernamentales contra los religiosos han aumentado tras el referendo constitucional, como reprimenda por su activismo abierto a favor de votar No a la nueva Carta Magna tutelada por el Partido Comunista.

Recientemente, en la ciudad de Manzanillo otro líder pentecostal fue requerido por el Ministerio de Agricultura para expropiar un templo que lleva usando dos décadas.