Viernes, 15 de Noviembre de 2019
Última actualización: 16:13 CET
Represión

'Nunca me he callado', dice el rapero cubano Pupito en Sy tras su excarcelación

Lázaro Leonardo Rodríguez Betancourt, Pupito en Sy. (W. FERNÁNDEZ CUENCA)

Lázaro Leonardo Rodríguez Betancourt, más conocido por su nombre artístico, "Pupito en Sy", ha sido el primero en ser liberado de los dos artistas encarcelados por manifestar en un concierto realizado en octubre de 2018 su oposición al Decreto 349 y al régimen cubano.

Visiblemente emocionado, y como si fuéramos viejos amigos, me dice que el rap es su vida y me enseña un manojo de libretas donde tiene todas sus composiciones escritas a lápiz.

Aunque ha sido excarcelado tras más de nueve meses de encierro, sobre este artista de formación empírica pesa una medida cautelar que lo obliga a firmar todas las semanas en la estación policial más cercana.

En su modesta vivienda de la calle Rayo, en La Habana, da sus primeras declaraciones en libertad.

"Soy rapero desde adolescente y nunca me he vinculado a ninguna institución cultural. Por decir mi verdad contra este Gobierno y mostrar en mis canciones todos los abusos y desmanes de las autoridades, he tenido muchos problemas y he sido detenido en varias ocasiones porque nunca me he callado", afirma.

"Viene lo del 349 y me llaman a finales de septiembre para un concierto junto con Maykel Castillo "El Obsorbo" y Estudiantes sin Semilla. En esos días estaba detenido el artista Soandry del Río", relata sobre los hechos que antecedieron a su detención.

"Ya en el concierto, lo que expresé contra ese decreto y contra el Gobierno fue muy espontáneo y fuerte. No estaban dispuestos (el Gobierno) a que eso volviera a repetirse", considera.

Unos días después, el 12 de noviembre, Pupito en Sy tuvo un altercado con un policía que acabó con su arresto.

"Ya yo había tenido problemas anteriormente con ese agente, pero ellos estudian tu perfil y tu temperamento", señala.

"Me encontraba en una esquina 'rapeándole' a unos niños y él se acercó, me provocó de palabra y me tocó para golpearme".

"Yo reaccioné y ahí se formó el altercado. Por suerte, varias personas grabaron con sus celulares el incidente y esa fue mi prueba principal para demostrar su provocación y mi inocencia", cuenta.

"Enseguida me llevaron para la estación policial de Zanja y ahí fui golpeado nuevamente por ese mismo agente y me partieron una de las cejas", denuncia. "Terminé finalmente en la cárcel de Valle Grande y la intención era encausarme por 'atentado'".

En la prisión "todo el tiempo les mostré mi rebeldía por mi injusto encarcelamiento", asegura Pupito en Sy. "Me cosí con alambre la boca y la cara. Los carceleros, para evitar que lo volviera a hacer, tuvieron que esposarme las manos y los pies", recuerda.

"Me tuvieron 14 días sin colchón, durmiendo en una cama de piedra", añade. "Además, yo me negaba a ponerme la vestimenta de preso y no aceptaba el aseo que me daban porque mi negativa era total a aceptar cualquier cosa que viniera de ellos".

Lázaro Leonardo Rodríguez hizo varias huelgas de hambre. El objetivo era "que mi situación legal se definiera", explica.

"Tuve mucha solidaridad de todos los presos allí y hasta de varios policías. Casi diez meses después tuvieron que soltarme por falta de pruebas".

En prisión sigue otro rapero, El Obsorbo, cumpliendo una condena de año y medio. Maykel Castillo fue uno de los organizadores del concierto contra el Decreto 349, que los artistas consideran destinado a liquidar el arte independiente en Cuba.

Pupito en Sy dice que sus planes son "seguir cantando y apoyar cualquier causa contra el sistema".

"No me interesan los grandes escenarios, sino poder decir mi verdad, pues no le tengo temor a las contantes amenazas de la Seguridad del Estado", apunta.

"Ahora debo atender los problemas de mi casa y mi familia, de la cual me separaron arbitrariamente, pero no pienso dejar de cantar. El rap es mi vida y mi mayor fe para continuar".