Viernes, 18 de Octubre de 2019
Última actualización: 10:47 CEST
Nicaragua

La violencia precede al diálogo y aumenta la cifra de muertos

Manifestantes cantan el himno nacional frente a la policía durante una protesta contra Daniel Ortega (AFP)

La violencia se mantuvo este jueves en varias ciudades de Nicaragua previo a la reanudación del diálogo nacional con el que se busca poner fin a una crisis sociopolítica que ha dejado al menos 156 muertos. Según reportes de la agencia EFE, algunos episodios se desencadenaron en varias ciudades, dejando al menos dos muertos más, entre ellos un adolescente de 15 años que recibió un disparo en el pecho en la ciudad de León.

La jornada comenzó con un paro nacional de 24 horas, convocado por la Alianza Cívica por la Justicia y la Democracia, que aglutina a empresarios, sociedad civil, estudiantes y campesinos, para exigir el fin de la represión gubernamental. El paro nacional comenzó a la medianoche con una "cacerolada" que se sintió en muchos barrios capitalinos.

"El pueblo nicaragüense desde el 18 de abril ha demostrado su repudio total hacia el desgobierno de Daniel Ortega y Rosario Murillo. El apoyo masivo del paro es una muestra del hartazgo del pueblo", dijo a EFE el líder estudiantil y miembro de la plataforma opositora, Víctor Cuadras. "Estamos exigiendo todos a viva voz su renuncia inmediata y su salida del país".

El objetivo del paro es presionar al presidente Daniel Ortega para que detenga la violencia y acceda a negociar una salida pacífica a esta crisis, que ya es la más cruenta que vive el país centroamericano desde 1980. Sin embargo, el presidente Ortega no estará el viernes en la reanudación del diálogo nacional, según informó la Presidencia de la República.

La Conferencia Episcopal de Nicaragua, que actúa como testigo y mediadora, citó al diálogo para este viernes tras haberlo suspendido el 23 de mayo pasado, debido a la negativa de Ortega a tratar el tema central, que es la "democratización" del país. En una carta remitida a los obispos, Ortega se niega a volver a la mesa de diálogo mientras el tema sea la "democratización" de Nicaragua, que significaría su salida del poder.

Nicaragua lleva ya casi dos meses sumida en la crisis sociopolítica más sangrienta desde los años de 80, con Ortega también como presidente.

Las protestas contra el mandatario y su esposa, Rosario Murillo, comenzaron el pasado 18 de abril por unas fallidas reformas a la seguridad social, y se convirtieron en una exigencia de renuncia, después de 11 años en el poder, con acusaciones de abuso y corrupción. Ortega no ha regresado a la mesa de diálogo desde que en la inauguración un grupo de estudiantes universitarios lo encararon y lo llamaron "asesino".

Los estudiantes rechazan la posibilidad de un adelanto de elecciones

El martes, los medios locales publicaron que Ortega comunicó a un delegado del Senado de Estados Unidos que estaría dispuesto a adelantar las elecciones pero no a abandonar el poder, algo que para Víctor Cuadras, líder estudiantil y miembro de la coalición opositora que negocia con el Gobierno, es "inaceptable".

En declaraciones telefónicas a EFE, el joven afirmó que quieren "su renuncia inmediata y que acepte la instalación de una junta de Gobierno transitoria, mientras se realizan las reformas constitucionales que todos estamos pidiendo y que nos permitirán convocar elecciones libres". En su opinión, si los comicios se convocan bajo el liderazgo de Ortega habrá "irregularidades" electorales, independientemente de que haya observadores internacionales, "como ha ocurrido desde 2007".

Por su parte, ante la hipótesis de que Ortega aparte a su esposa y vicepresidenta del poder, Víctor Cuadras manifestó que esa estrategia tampoco era viable y que pretendía el objetivo de continuar en el poder. "Los dos han hecho tanto daño que es imposible continuar soportándolo", declaró.

2 comentarios

Imagen de Anónimo

Ayer los esbirros sandinistas asesinos y abusadores mataron a un jovencito de 15 años MONAGUILLO... ¿Con esos asesinos quieren dialogar los que creen en Dios...?

Imagen de Anónimo

Bueno, si en México y en Colombia no se fijan en el ejemplo de Nicaragua y Venezuela, pues no me va a dar lástima cuando esté como ellos. Guerra avisada no mata soldados