Lunes, 9 de Diciembre de 2019
Última actualización: 16:13 CET
corea del norte

Las dos Coreas culminan la desmilitarización de su perímetro de seguridad fronterizo

Zapadores surcoreanos buscan minas. (AP)

Corea del Sur y del Norte han eliminado todas las armas y municiones del Área Común de Seguridad (JSA, por sus siglas en inglés), la famosa zona entre las dos naciones en la que los soldados de uno y otro lado están frente a frente, con las armas preparadas para disparar, informó CNN.

La medida es altamente simbólica, ya que el presidente de Corea del Sur, Moon Jae-in, y el líder de Corea del Norte, Kim Jong Un, esperan reducir aún más las tensiones entre Seúl y Pyongyang.

El JSA, también conocido como el pueblo de la tregua de Panmunjom, ha sido considerado como uno de los límites más peligrosos del planeta. El expresidente de Estados Unidos, Bill Clinton, una vez lo llamó el "lugar más aterrador del mundo".

Moon y Kim quieren cambiar eso. Cuando se reunieron por vez primera, celebraron un encuentro en la JSA, durante la cual cada líder cruzó simbólicamente la línea de demarcación militar que atraviesa la aldea, y se comprometieron a convertir toda la zona desmilitarizada (DMZ, en inglés) que divide a Corea del Norte y del Sur en lo que llamaron una "zona de paz".

Con ese fin, las dos Coreas y el Comando de las Naciones Unidas que administra la parte sur de la DMZ anunciaron que retiraron todas las minas de la región y todos los puestos de guardia, armas de fuego y municiones de la JSA como parte de un acuerdo alcanzado entre Moom y Kim el mes pasado en Pyongyang, su tercera reunión cara a cara de este año.

Desde que comenzaron las operaciones de eliminación de minas y las excavaciones a principios de octubre, 14 minas terrestres, 187 explosivos y los restos de dos soldados han sido desenterrados, según el Ministerio de Defensa de Corea del Sur.

El área ahora será administrada por 70 personas desarmadas, 35 de Corea del Norte y otras 35 de Corea del Sur, bajo el comando de la ONU.

El JSA es una de las últimas reliquias de la Guerra Fría. El año pasado, un soldado norcoreano fue baleado varias veces por sus compatriotas mientras escapaba a la parte sur de la zona desmilitarizada, en un intento de deserción captado por una cámara de vigilancia.