Domingo, 8 de Diciembre de 2019
Última actualización: 16:13 CET
VENEZUELA

Los venezolanos acuden a los comicios municipales en medio de gran abstención

Dos electores aguardan antes de depositar su voto mientras otros examinan listas en Caracas, Venezuela. (AP)

Agobiados por la peor crisis económica de su historia y las dudas de muchos sobre la pulcritud de su sistema electoral, los venezolanos acuden este domingo a unos comicios donde el oficialismo aspira a arrasar en los consejos municipales ante una oposición que mayoritariamente decidió boicotear el proceso. Considera que no existen condiciones suficientes para garantizar una elección justa y transparente.

En las elecciones se elegirán a 2.459 concejales, entre ellos 69 representantes indígenas, en 335 municipios en la capital y los 23 estados del país, reporta la agencia AP.

Unas 20.700.000 personas mayores de 18 años están habilitadas para votar, incluidos 230.010 extranjeros con más de diez años de residencia en el país. Los centros de votación cierran a las 6:00PM.

La votación se podría extender más allá de ese horario en las mesas en las que existan electores por sufragar. Fueron dispuestas 34.143 mesas en 14.638 centros de votación. El conteo de los votos se hará íntegramente de manera automática.

Como se esperaba, muchos centros de votación lucían vacíos, según constató The Associated Press en recorridos por el centro y el este de Caracas.

La popularidad del presidente, Nicolás Maduro, cayó en barrena durante su mandato, pero a pesar de ello se espera que la alianza oficialista salga victoriosa ante una oposición dividida y sin rumbo, particularmente después de las protestas antigubernamentales efectuadas entre abril y julio de 2017 en las que más de 120 personas murieron y se fracasó en el intento de derrocarlo.

Maduro se las ha arreglado para consolidarse en el poder, pese a que Venezuela está sumida en su peor crisis económica de la historia tras dos décadas de gobiernos socialistas, caracterizada por una hiperinflación, la escasez de productos básicos como alimentos y medicinas y una profunda recesión que ha obligado a muchos venezolanos a emigrar.

Según estimaciones de las Naciones Unidas, unos tres millones de venezolanos han abandonado su país desde 2015.

Con casi ocho horas de retraso, Maduro votó en la tarde en una escuela pública del oeste de la capital, acompañado de la primera dama Cilia Flores.

El mandatario hace caso omiso de que en algunos países lo llamen "dictador" y tras sufragar afirmó que los concejales son electos libremente, no los elige él, y dijo que tampoco "la embajada gringa saca un decreto" para elegirlos.

Resaltó que durante la noche se sabrá cuántos de los 335 municipios del país fueron electos por el "voto soberano del pueblo de Venezuela, los humildes".

El presidente, sin mencionar la baja afluencia de electores, volvió a exhortar a los venezolanos a que voten para defender la constitución y darle "valor a la importancia de los consejos municipales".

Maduro aprovechó para denunciar que está en marcha, coordinado directamente desde la Casa Blanca, un supuesto "intento por perturbar la vida democrática de Venezuela y por intentar un golpe de Estado" en su contra.

El Gobierno socialista venezolano repetidamente acusa a Washington de orquestar un complot para derrocarlo.

Las autoridades estadounidenses han sancionado a decenas de altos funcionarios venezolanos, incluido Maduro, como parte de las medidas financieras para presionar a Caracas y lograr su "regreso a la democracia".

Las relaciones entre EEUU y Venezuela han sido tensas durante años. Los dos países no intercambian embajadores desde 2010.

Las divisiones de la oposición también han minado las posibilidades de los adversarios de Maduro.

Los principales partidos opositores del país —a los que el Consejo Nacional Electoral, que controla el Gobierno, inhabilitó para participar argumentando que debían revalidarse por no haber participado en anteriores comicios— boicotearon los comicios municipales alegando que serían fraudulentos.

Los grandes partidos prefirieron concentrar sus esfuerzos para desconocer la legitimidad de Maduro el 10 de enero, fecha en la que comenzará su segundo mandato de seis años.

EEUU, Europa y varias naciones latinoamericanas, entre ellos los 14 países que integran el llamado grupo de Lima, han desconocido la relección de Maduro en una votación convocada por la oficialista Asamblea Constituyente, considerada ilegítima.

Por su parte, varios pequeños partidos de oposición y algunos militantes disidentes de partidos grandes decidieron participar en algunos de los 80 municipios que controlan los adversarios de Maduro en un esfuerzo por preservar espacios.

"No podemos dejar de luchar, se lo debemos a nuestra gente, no hacerlo sería traicionar a nuestros vecinos", dijo a la prensa el alcalde del municipio capitalino del Hatillo, Darwin González, resaltando que durante décadas ese municipio ha sido un bastión de la oposición.