Sábado, 21 de Septiembre de 2019
Última actualización: 18:50 CEST
Opinión

Noticias de la frontera: unas sí y otras no

Emigrantes ante el muro fronterizo de EEUU. (EFE)

La foto del salvadoreño Oscar Martínez y su hija Valeria, de apenas 23 meses, ahogados en el Río Bravo, se ha convertido en la ilustración obligada de la crisis migratoria en la frontera sur de EEUU.

Dolor, desesperación. Estemos o no a favor de acoger indiscriminadamente a los inmigrantes, la tragedia sobrepasa sus contradictorias interpretaciones. En particular, conmueve a todos los que hemos sido parias en busca de la caridad de otros países. Para algunos cubanos suscita igualmente la reflexión sobre nuestro interminable éxodo, su particular tratamiento en la prensa y las incongruencias de nuestra excepcionalidad migratoria.

Días antes de que Oscar y Valeria se echaran a andar hacia la frontera, vimos las imágenes de más de una decena de cubanos ahogados en abril por una crecida del río Darién. Sin ánimo de caer en la pedestre, mezquina comparación numérica, se impone la pregunta: ¿por qué esos muertos no cuentan en la buena conciencia del mundo? ¿Por qué, ni siquiera, cuentan como espectáculo?

A pesar de las fotos, los testimonios y el manifiesto celo de las autoridades locales por ocultar los hechos, allí no estuvieron las cámaras de Univisión, Telemundo ni CNN, con sus elegantes y compungidos presentadores. Allí no llegó el batallón de activistas con sus camisetas del Che, sus consignas humanistas y sus botellitas de Evian. Salvo para unos pocos medios relacionados con el tema cubano, allí no hubo noticia. Los ahogados del Darién murieron al margen del prime time.

La ideología divide el discurso migratorio en EEUU. Anticastristas, antisandinistas y ahora los antichavistas no somos cause célèbre para la mayoría de los medios. Cuando ya es imposible soslayar el tema, reporteros y editores se sienten obligados a presentar los más exquisitos contrastes, el menor matiz de un pero; lassuavizadoras aristas, como se le dice a los ángulos noticiosos en la metatranca del periodismo castrista. A diferencia de chilenos, argentinos, centroamericanos y mexicanos, se nos juzga como fugitivos del paraíso.

En el caso cubano, la Ley de Ajuste nos concede un extraordinario privilegio. A la vez, nos define como una inmigración anticomunista. Se trata, en la práctica, de una automática garantía para el menos exigente de los procesos de asilo. Las puertas de este gran país se nos abrieron en virtud de una consideración política de excepcional importancia durante la Guerra Fría: la brutal conversión de una nación americana en un satélite soviético. A 90 millas.

Todavía podemos justificarnos por el propio carácter totalitario del castrismo, que aún hoy, en su irreparable decrepitud, en su punto de mayor debilidad, cierra los espacios sociales, jurídicos, culturales y económicos imposibles de cerrar por las más férreas dictaduras de derecha. Sin embargo, no tenemos defensa legal ni moral ante la banalización de ese privilegio. De la víctima también se espera coherencia. Ningún argumento ofrece amparo cuando nos presentamos como perseguidos políticos para solicitar libertad y nos vestimos de inmigrantes económicos para visitar la opresión. Así, hacemos del privilegio una estafa.

La muerte de Oscar y Valeria ha sido escandalosamente manipulada por la prensa para criticar las políticas inmigratorias del presidente Donald Trump. Contra Trump, ya sabemos, todo vale. Hasta la paz de los muertos. Fue Hillary Clinton quien dijo durante su campaña presidencial que traer a un niño en brazos no debía tomarse como un derecho de asilo. ¿Recordamos que la Administración del presidente Barack Obama sigue invicta en su récord de deportaciones?

Como era de esperar, la reacción del presidente de El Salvador, Nayib Bukele, no recibió ni mucha ni buena prensa. Bukele, que asumió la tragedia como un asunto de Estado, tuvo la decencia de reconocer la incapacidad de su país para ofrecer bienestar y oportunidades a los suyos. "Me siento culpable", dijo. Una rara admisión desde el poder en tierras asoladas por la corrupción, la violencia y la ignorancia autóctonas.

Tiempos difíciles estos en que la primera plana del periódico y el horario estelar de las noticias eluden el reconocimiento de lo obvio.

4 comentarios

Imagen de Ricardo Lopez

 Es increíble como la responsabilidad de un padre por la vida de sus hijos, puede ser diluida o sobrepasada por las atractivas trampas que el señor Obama, en su política inmigratoria comenzó, y que el partido demócrata intenta ahora mantener y aumentar, contribuyendo a la crisis existente que ellos mismos pretenden negar y utilizar a la misma vez. Muchos de nosotros, también parias sociales, políticos y económicos, entendemos la desesperación; pero la tragedia de la muerte de Oscar y Valeria, nos toca en la misma humanidad que nos tocó la tragedia del remolcador 13 de marzo, y por eso la entendemos mejor. Sin embargo, en el caso del remolcador no estaba Trump para culparlo, y la compasión de los demócratas brillaba por su ausencia. De todas formas, la politización del incidente no es válido para ellos en el caso cubano; pero si usan sin vergüenza a las pobres víctimas del éxodo centroamericano, para cambiar las leyes inmigratorias y crear una caótica sociedad sin leyes.  La irresponsable insuficiencia y disfuncionalidad de los gobiernos centro y suramericanos, la miseria de sus pueblos, la corrupción y la avaricia extrema, responde a causas culturales, y no deben ser responsabilidad de los contribuyentes de este país. Es vergonzoso, como los demócratas ahora radicales y socialistas, disfrazados de compasivos humanistas, intentan abrir indiscriminadamente las fronteras de este país a todo inmigrante ilegal. Todo esto como obvio e importante componente de su estrategia de politización global, con el propósito de engrosar las filas de sus votantes para obtener el mandato y el poder en esta sociedad. Y si así ocurre, también como es de esperar, intentarán cambiar la constitución y las legislaciones que hacen posible las libertades en este gran país de leyes. Nosotros, parias y fugitivos del socialismo, reconocemos sus tácticas de antemano, y nos parecen obvias sus intenciones. Debemos estar alertas a lo que otros no ven o fingen no ver. ¿Como hemos llegado hasta aquí? Es inclusive más importante que cualquier pregunta explicadora, ser consciente y saber la gravedad de estos acontecimientos, sus protagonistas, personajes y sus intenciones. Seamos celosos con la verdad, exijamos corroboraciones hasta a nosotros mismos. Atesoremos nuestras vivencias, experiencias y enseñanzas de la historia y el pasado. No nos dejemos convertir en victimas de los experimentos y pesadillas ajenas, disfrazadas de humanismo y compasión. No hay que renunciar a la realidad y al pragmatismo funcional, para encontrar soluciones compasivas y humanas. No nos dejemos engañar por políticos manipuladores, oportunistas y arrogantes, con un probado récord de indiferencia y aprovechamiento político. Trump puede haber usado la ley de bancarrota como herramienta organizativa y renovadora en sus empresas; pero por contraste, estos políticos y senadores que se quieren imponer en el caos social, llevan 40 años aumentándose el sueldo, creándose gordas pensiones de retiro, planes de salud etc. indolentes a los problemas que ahora nos apremian ¿Qué creen que es la peor o mejor alternativa? Yo soy un inmigrante y un “pelao” que ha trabajado para lograr el sueño americano, y creo que sin que la decencia, el mérito, los valores humanos y libertarios tengan que tomar importancia secundaria, nuestro bienestar está “en la estúpida economía, estúpido” En mi bolsillo esta la posibilidad de pagar la decencia de mi estilo de vida, de ver un concierto de New World Symphony, comprar el mejor vino, o tomar un “River Cruise” en Europa. Y si un hombre de negocios hace eso posible, bienvenido sea. Si el hombre de negocio, ni siquiera necesita el sueldo que le pagamos, aunque no sea pulido y diplomático, bienvenido sea dos vece. El político, ya está demostrado que me va a robar mi bienestar y va a resolver solo sus problemas. 

Imagen de El viajero

¿Por que uno son "prime time" y otros no?  Todo obedece a la estrategia del Partido Demócrata y los Liberales.  El objetivo es cambiar la demografía y la cultura norteamericana con miras a que estos inmigrantes pasen  a ser votantes de partido, que después de todo es el que "da" food stamps, welfare y todas las "ayudas" para que siempre  sean dependientes de la política del  Partido y del Estado.  El otro día Biden no pudo ser mas explicito:  "Hay que cambiar la cultura del hombre blanco". Se pasan  todo el tiempo hablando de los "brown people" y de los negros, cuando siempre han sido los Demócratas el partido de los esclavistas, los segregacionistas y el Ku Klux Klan.  Y ahora tenemos que aguantarle a la señora Pelosi decir que los resultados de DACA:  "la culpa la tienen cuatro hombres blancos".  Por supuesto, después de eso se monto en su Jet privado camino a su  buen reparto en San Francisco donde los únicos "brown people" alli son los que cortan las yerbas de las casas.  El Estado Welfare en EEUU no es mas que la vieja mentalidad de Dueños de Plantación de los Demócratas llevada al día de hoy.  Hemos pasado de la plantación de esclavos a las "plantaciones urbanas" que ellos controlan en las grandes ciudades.  Esas son sus esperanzas con estos inmigrantes.   Los demás no cuentan en el calculo electoral. Aqui nada tiene que ver con "Dolor".

Imagen de Ana Julia Faya

No solo la ideología divide la cuestión migratoria en EEUU, la insensatez también cuando los opositores a Trump abogan por decisiones que violan las leyes del país y con ello ponen bajo riesgo uno de los pilares de la democracia que dicen defender, que es un Estado de derecho. Justa o no, nos guste o no, la ley de Ajuste es eso, una ley. Que se abran las fronteras para admitir a cuanto inmigrante llegue a EEUU no lo es. Ni la Administración de Obama, ni la de Trump con el muro, han logrado decidir leyes que regulen la entrada de inmigrantes y el status de los que ya están allí. En cuanto a los infelices que murieron en Darién, sí, muy lamentablemente no fueron noticia. Al mismo tiempo, fueron tan irresponsables con sus hijos, como los que los mandan solos o mueren con ellos en el Río Grande.

Imagen de ARMANDO GONZALEZ

La desesperacion es un agran aliciente y motivador pero es una horrorosa locura, un crimen suicida el tratar de cruzar las aguas de un rio embravecido con una hija menor de edad de compañera de aventuras, donde esta la responsabilidad de los padres cuando arriesgan las vidas de sus hijos..?? NI CNN, ni MSNBC, ni Univision ni Telemundo toman en cuenta este aspecto de la inmigracion ilegal.