Martes, 19 de Noviembre de 2019
Última actualización: 16:13 CET
Nicaragua

Daniel Ortega descarta cualquier diálogo con la oposición y dice que las elecciones serán en 2021

Delcy Rodríguez, Daniel Ortega y Rosario Murillo en el acto político. (AFP)

El presidente de Nicaragua, Daniel Ortega, descartó este viernes volver a la mesa de diálogo e insistió en celebrar elecciones en 2021, desoyendo lo que reclama la oposición para resolver la crisis política que mantiene en vilo al país.

"El único diálogo que tiene cabida en las actuales circunstancias" es con campesinos, obreros y gremios productivos "dispuestos a trabajar" para lograr el desarrollo económico y social, dijo Ortega ante miles de seguidores durante el acto por el 40 aniversario de la Revolución de 1979.

La Alianza Cívica por la Justicia y la Democracia (ACJD) emplazó al Gobierno esta semana a reanudar las negociaciones para encontrar una salida al deterioro de las condiciones económicas y sociales en el país.

Las conversaciones están paralizadas desde el 16 de mayo, cuando la ACJD decidió retirarse en protesta por la muertede un opositor, baleado en circunstancias confusas dentro de una prisión.

Ortega desestimó la demanda de la oposición de adelantar las elecciones de 2021 y propuso hacer reformas y ajustes a la ley electoral dentro de lo establecido en la Constitución "para que nadie diga que le robamos las elecciones", reportó AFP.

El mandatario, de 73 años, manifestó que su partido "está listo para ganar las elecciones".

Las protestas que estallaron en abril del 2018 contra una reforma del seguro social derivaron en una demanda para la salida de Ortega del poder y, según organismos de derechos humanos, dejaron más de 300 muertos, 2000 heridos y 62.500 exiliados.

El 19 de julio, es también el "primer aniversario del triunfo contra el golpismo", dijo Ortega en medio de aplausos de sus seguidores, para referirse a los operativos que opositores denominaron "operación limpieza", en los que fuerzas policiales y simpatizantes del régimen quitaron los llamados "tranques" o bloqueos de vías colocados por manifestantes durante las protestas.

El mandatario criticó además las sanciones económicas de Estados Unidos, sin citar expresamente a ese país, que se han aplicado contra al menos una decena de funcionarios de su administración, entre ellos su esposa y vicepresidenta Rosario Murillo.

En la plaza pública más grande de Managua se conmemoró este viernes el 40 aniversario de la revolución sandinista que derrocó el 19 de julio de 1979 al presidente Anastasio Somoza Debayle.

La vicepresidenta de Nicaragua, Rosario Murillo, que en la práctica es la que está al frente de los asuntos del Gobierno, calculó la llegada de unos 500 invitados extranjeros para participar en la celebración de las efemérides que esta vez se realizarán en medio de la peor crisis política que sacude al Gobierno del presidente Daniel Ortega.

“Lo primero que hay que aclarar es que aquí no hay nada que celebrar, la revolución concluyó en 1990”, declaró al diario español ABC el general nicaragüense en retiro Hugo Torres, quien en el pasado fue un destacado guerrillero antisomocista que participó en 1978 en el asalto al Palacio Nacional, acción que obligó al presidente Somoza a ceder a algunas demandas que solicitaban los sandinistas.

Cuarenta años después del ascenso de la revolución, Hugo Torres califica a Ortega de “un dictador peor que Somoza” debido a los alarmantes niveles de represión que ha alcanzado su Gobierno contra los ciudadanos. Torres recordó que la metamorfosis política del mandatario se inició después de la derrota electoral que sufrió en 1990, cuando se enfrentó en las urnas a Violeta de Chamorro.

Fuera del Gobierno y aprovechando la prominente posición que ocupó en los años 80 al frente del proceso revolucionario, el dirigente sandinista comenzó a apoderarse de las estructuras del partido y para eso tuvo que aplacar a las voces críticas y fue así que se convirtió “en el eterno candidato presidencial del Frente Sandinista de Liberación Nacional".

'Saquen sus manos de Nicaragua, Cuba y Venezuela', exige a EEUU Delcy Rodríguez 

La vicepresidenta de Venezuela, Delcy Rodríguez, pidió el viernes al presidente de Estados Unidos, Donald Trump, dejar de intervenir en los asuntos internos de Nicaragua, Cuba y Venezuela y permitir a "la humanidad respirar en paz", durante una visita a Managua por la celebración del aniversario sandinista.

"Había dicho usted señor Trump que no se entrometería en los asuntos internos de los países", entonces "saquen sus manos de Nicaragua, Cuba y Venezuela", porque "más nunca seremos patio trasero de nadie", afirmó Rodríguez durante un efusivo discurso junto al presidente nicaragüense Daniel Ortega, en la ceremonia del 40 aniversario de la revolución sandinista, reportó AFP.

El inesperado discurso de Rodríguez ocurrió el mismo día en que el secretario de Estado de Estados Unidos, Mike Pompeo, dijo en Argentina que "el régimen de (Nicolás) Maduro está acabado".

"Maduro nunca volverá a gobernar ese país. Eso no va a ocurrir. Puede mandar, puede tener el control de los militares en algún nivel, pero nunca volverá a gobernar a ese pueblo", declaró enfático Pompeo en una visita a Buenos Aires, donde también arremetió contra los gobiernos de Nicaragua y Cuba.

Señaló que su país seguirá trabajando para condenar al régimen de Ortega, "por su campaña de violencia y represión" contra la oposición de su país.

En el caso del Gobierno de La Habana sostuvo que "los cubanos van a tener que tomar una decisión difícil. Ellos han apuntalado al régimen en el poder durante demasiado tiempo. Pero tienen que irse", de Venezuela, apuntó.