Lunes, 11 de Noviembre de 2019
Última actualización: 08:41 CEST
China

La violencia vuelve a teñir de sangre las protestas pacíficas en Hong Kong

Disturbios en Hong Kong. (BBC)
La Policía reprime las protestas. (AFP)

El malestar creció este lunes en Hong Kong, un día después de que se produjeran violentos ataques contra manifestantes prodemocracia, que dejaron decenas de heridos y agravaron la crisis que sacude a la antigua colonia británica.

La ola de protestas estalló el 9 de junio en este centro financiero internacional y el domingo, por séptimo fin de semana consecutivo, hubo de nuevo manifestaciones masivas.

Pero cuando los manifestantes regresaban a sus casas, un grupo de personas, enmascaradas y armadas con bastones, barras metálicas y bates, la mayoría con camisetas blancas, les atacaron en una estación de tren de Yuen Long, en el norte de Hong Kong.

Los atacantes golpearon a varias personas, incluyendo periodistas que transmitían en vivo. Según fuentes médicas, 45 personas resultaron heridas, y entre ellas hay una en estado crítico y cinco en condición grave, aseguró AFP.

La Policía de la excolonia británica devuelta a China en 1997 fue muy criticada por tardar más de una hora en llegar al lugar pese a los llamados de ayuda, y por no haber detenido a nadie aunque los agresores permanecieron en los alrededores de la estación hasta la madrugada.

Imágenes difundidas en Facebook mostraron a hombres vestidos con camisetas blancas huyendo del lugar en vehículos que tenían matrículas chinas.

Lam Cheuk-ting, un diputado demócrata, herido en el rostro y los brazos, criticó la reacción de la Policía y responsabilizó a las llamadas tríadas, las bandas criminales de origen chino que operan en China y Hong Kong.

"Estas maniobras bárbaras y violentas rebasan por completo la línea roja de la sociedad civilizada de Hong Kong", manifestó.

El ataque alimentó el temor a que las tríadas estén comenzando a inmiscuirse en la crisis política.

"Tenemos tríadas que golpean a la gente de Hong Kong ¿Y ustedes fingen que no pasa nada?", dijo otro diputado, Alvin Yeung, refiriéndose al Gobierno.

El jefe de la Policía, Stephen Lo, defendió a sus efectivos y dijo que en ese momento atendían las protestas que ocurrían en el territorio.

"Tenemos problemas de personal", dijo, calificando de "difamación" la idea de una colaboración entre policías y tríadas. Agregó que los atacantes serán perseguidos.

La zona de Yuen Long está situada cerca de la frontera con China, donde las bandas criminales y los comités rurales pro-Pekín son muy influyentes.

Desde hace siete semanas, Hong Kong es escenario de manifestaciones que comenzaron como protestas contra una controvertida propuesta de ley de extradición que, según abogados y activistas defensores de los derechos humanos, podría traducirse en un acceso del régimen de Pekín a "fugitivos" refugiados en suelo hongkonés.

Para sus detractores, se trata de una ley que intimidará y penalizará a críticos y disidentes del régimen chino, mientras que sus defensores aseguran que se trata de llenar un vacío legal, ya que no existen fórmulas legales de extradición entre Taiwán, Hong Kong y la China continental.

No obstante, las manifestaciones han mutado hacia demandas más amplias sobre mejoras de los mecanismos democráticos de la ciudad, cuya soberanía recuperó China en 1997 con el compromiso de mantener hasta 2047 las estructuras dejadas allí por los británicos.