Martes, 19 de Noviembre de 2019
Última actualización: 16:13 CET
Sucesos

Muerto en su celda: el final del narcotraficante que casi huye de una cárcel disfrazado

Clauvino da Silva tras ser frustrado su plan de fuga. (EL TIEMPO)

El narcotraficante Clauvino da Silva, quien la pasada semana se vistió como su hija para intentar fugarse de una cárcel de Brasil, fue hallado sin vida este martes en el interior de su celda, según confirmaron fuentes oficiales.

El recluso, de 42 años y que cumplía una condena de 73 años y diez meses de prisión, al parecer murió ahorcado con una sábana, según las primeras informaciones de la Secretaria de Estado de Administración Penitenciaria (SEAP), citadas por EFE.

Las autoridades penitenciarias informaron en un comunicado de que se abrirá una investigación para esclarecer lo ocurrido en la prisión de máxima seguridad Laércio da Costa Pelegrino, conocida como Bangu I, en Río de Janeiro.

El intento de fuga de Da Silva, conocido como Baixinho (bajito), dio la vuelta al mundo esta semana después de que el traficante intentara escaparse de la prisión con ropa de mujer y una máscara de silicona.

Da Silva se valió de la visita de su hija de 19 años y de la complicidad, al parecer, de una mujer embarazada que por estar exenta de pasar por los rayos X introdujo el disfraz con el que intentó fugarse.

Aunque el hombre se puso una máscara de silicona en el rostro, unas gafas, una peluca de cabello oscuro y ropa de mujer, fue reconocido por los agentes penitenciarios cuando se disponía a dejar la prisión. El intento de fuga fue registrado en un vídeo que la SEAP divulgó y comenzó a circular rápidamente a través de las redes sociales con las imágenes de la sorprendente transformación del hombre.

Da Silva ya logró fugarse de la prisión en 2013, junto con otros 30 presos, quienes huyeron de una de las cárceles del mismo complejo usando el alcantarillado como via de escape.

Baixinho, sin embargo, fue detenido un mes después cuando la Policía intervino en una disputa territorial por el tráfico de drogas en la ciudad de Angra dos Reis, también en el Estado de Río de Janeiro.