Martes, 18 de Febrero de 2020
Última actualización: 16:13 CET
Medioambiente

La ONU se declara alarmada por los incendios en el Amazonas

La selva en llamas. (BBC)
Los incendios vistos desde el espacio exterior. (NASA)

El secretario general de la ONU, Antonio Guterres, ha expresado este jueves su alarma y "profunda preocupación" por los graves incendios que se están registrando en la zona del Amazonas, y ha hecho un llamamiento para que se proteja la mayor selva tropical del mundo.

"Estoy profundamente preocupado por los incendios en la selva del Amazonas", dijo el máximo responsable de Naciones Unidas en un mensaje publicado en su cuenta de Twitter.

"En medio de la crisis climática global, no podemos permitirnos dañar más una de nuestras fuentes de oxígeno y biodiversidad", añadido el diplomático portugués.

Por su parte, la presidenta de la Asamblea General de la ONU, María Fernanda Espinosa, ha asegurado que los incendios "preocupan y afectan al mundo entero" y ha advertido que la selva amazónica y los bosques son "prioritarios" para fomentar la biodiversidad, la conservación y la seguridad alimentaria.

Además de la ONU, varios líderes mundiales se han sumado a este lamento por el "pulmón del planeta". La humareda ha llegado a Perú y se ha avivado el temor mundial por la devastación medioambiental, la crisis climática y el impacto de las políticas estatales que favorecen la explotación de recursos en áreas protegidas.

Líderes mundiales, Gobiernos y varias personalidades se sumaron al llamamiento mundial por la protección de esa zona selvática en llamas, de las que el presidente brasileño, Jair Bolsonaro, insinuó como posibles responsables a las ONG.

El presidente francés, Emmanuel Macron, señaló que los incendios suponen "una crisis internacional" y aseguró que la cuestión se tratará con urgencia este fin de semana durante la cumbre del G7 en Biarritz, Francia, indicó EFE.

Frente a esta declaración, Bolsonaro "lamentó" que el mandatario francés "busque instrumentalizar un asunto interno de Brasil y de los otros países amazónicos para obtener beneficios políticos personales".

Mientras, Colombia propuso a Brasil, Bolivia, Ecuador y Perú realizar un "proyecto conjunto" de prevención frente a la catástrofe ambiental. El Gobierno de Chile confirmó el ofrecimiento de ayuda de su país a Brasil para luchar contra los incendios.

El Gobierno venezolano de Nicolás Maduro manifestó su "profunda preocupación" por los incendios y también ofreció su "modesta ayuda" para mitigar la "dolorosa tragedia, con carácter inmediato".

De otra parte, los obispos católicos reunidos en el Consejo Episcopal Latinoamericano (CELAM) pidieron a los Gobiernos de Brasil y Bolivia, así como a la comunidad internacional, "a tomar serias medidas para salvar al pulmón del mundo".

"Lo que le pasa al Amazonas no es un asunto solo local, sino de alcance global. Si el Amazonas sufre, el mundo sufre", manifestaron en un comunicado titulado "Levantamos la voz por el Amazonas".

Como respuesta a esta situación los integrantes del movimiento Juventudes por el Clima se plantaron este viernes frente a las embajadas de Brasil en todo el mundo para reclamar acciones.

Frente a la catástrofe también se pronunciaron miles de personas que llevaron la etiqueta #PrayForAmazonas como tendencia global en Twitter.

Un incendio que se ve desde el espacio exterior

La Agencia Espacial Estadounidense (NASA) publicó esta semana una serie de imágenes de los graves incendios que fueron captadas por su satélite Agua y que son lo suficientemente grandes como para poder ser vistos desde el espacio.

"Aunque no es poco usual que se desaten incendios en Brasil en esta época del año debido a las altas temperaturas y a la baja humedad, parece que este año el número de incendios podría alcanzar un nuevo récord", advirtió el miércoles la Agencia Espacial de Estados Unidos en un comunicado, según AP.

En lo que va de año se han registrado en Brasil más de 71.000 focos de fuego, de los cuales más de la mitad se sitúan en la zona del Amazonas, según datos del Instituto Nacional de Pesquisas Espaciales (INPE), que advirtió que solo en la última semana se han detectado incendios en al menos 68 áreas protegidas.

"El fuego consume la jungla cerca de Porto Velho, Brasil, 23 de agosto de 2019. Los expertos estatales brasileños han reportado un récord de casi 77.000 incendios forestales en todo el país en lo que va del año, un 85% más que en el mismo período en 2018. Brasil contiene aproximadamente el 60% de la selva amazónica, cuya degradación podría tener graves consecuencias para el clima global y las precipitaciones", indicó la entidad federal.

La agencia no tiene datos sobre el área consumida por el fuego, pero sí hay indicadores de que la deforestación se ha acelerado sensiblemente este año. El INPE reportó que entre el 1 de enero y el 1 de agosto fueron deforestados 9.250 kilómetros cuadrados, superando el total del área deforestada en todo 2018, que había sido de 7.537 kilómetros cuadrados.

La Amazonia es el bosque tropical más grande del mundo y según expertos tiene un papel vital en la regulación de la temperatura del planeta y la humedad y es un gran almacén de biodiversidad, pues aloja al 20% de las especies vegetales del mundo.

"En cada hectárea quemada podemos estar perdiendo una planta o una especie animal que ni siquiera conocemos", dijo Andre Guimaraes, director del Instituto de Investigación Ambiental de la Amazonia (IPAM).

La deforestación de la Amazonia altera el paisaje y el régimen de lluvias en la región, con consecuencias incalculables. Además provoca un aumento en la emisión de gases de efecto invernadero causantes del calentamiento global.

Las causas del fuego

Expertos ambientales sugieren que existe una relación directa entre el aumento de la deforestación en Brasil y el mayor número de focos de incendio en la Amazonia.

Un estudio del IPAM reveló que diez municipios de la región más deforestada concentran la mayor cantidad de incendios. Algunos agricultores utilizan el fuego para renovar el suelo, pero también para abrir áreas para la explotación de recursos naturales. Los analistas creen que las quemas con fines ilegales explican el 80% de los incendios.

"Es muy difícil tener incendios naturales en la Amazonia. Suceden en su mayoría por la mano del hombre", dijo Paulo Moutinho, miembro del IPAM. "Tenemos suerte. Si hubiésemos tenido sequías como en el nivel de los últimos cuatro años, esto sería incluso peor", apuntó.

El Ministerio Público brasileño investiga si una menor fiscalización ambiental y el retiro de apoyo a organizaciones ambientales por parte del Gobierno del presidente Jair Bolsonaro favorecieron la propagación de los incendios.

El científico especialista en clima Carlos Nobre, de la Universidad de Sao Paulo, y Thomas Lovejoy, un científico ambientalista de la Universidad George Mason, han estimado que el "punto de inflexión" para el sistema amazónico está entre un 20% y 25% de deforestación total.

Sin suficientes árboles para generar las lluvias requeridas por el bosque, la más pronunciada y extensa estación seca podría convertir a más de la mitad del bosque tropical en una sabana tropical, según escribieron el año pasado en el diario Science Advances.

Si el ciclo de lluvias colapsa, inviernos secos en partes de Brasil, Uruguay, Paraguay y Argentina podrían devastar la agricultura, según los expertos. 

Lovejoy dijo este viernes que cerca del 20% de la Amazonia ya ha sido deforestada.

Bolsonaro tiene sus presuntos culpables

Bolsonaro insinuó, sin ofrecer ninguna prueba, que organizaciones no gubernamentales podrían estar detrás de los incendios, en represalia por haber dejado de recibir fondos públicos durante su gestión. Las declaraciones generaron el repudio de organizaciones civiles y líderes mundiales que instaron al mandatario a trabajar para combatir el fuego.

Desde que asumió el Gobierno, Bolsonaro ha dicho que la protección del medioambiente no puede entorpecer el desarrollo económico ni la agricultura.

El presidente ha pedido a la población que ayude al Gobierno denunciando actos vandálicos y dijo este viernes que enviará a las Fuerzas Armadas a ayudar a mitigar los incendios, admitió el crecimiento de la deforestación durante su Gobierno y adujo falta de recursos económicos para combatirla.