Miércoles, 26 de Febrero de 2020
Última actualización: 23:17 CET
Brasil

Jair Bolsonaro pone condiciones para aceptar una ayuda del G7 destinada a la Amazonia

El presidente brasileño, Jair Bolsonaro. (EFE)

El presidente brasileño, Jair Bolsonaro, afirmó este martes que su Gobierno aceptará la ayuda de 20 millones de dólares ofrecida por el G7 para combatir los incendios forestales en la Amazonía solo si el mandatario francés, Emmanuel Macron, se retracta de haberlo tratado de mentiroso, reporta EFE.

En declaraciones a la prensa, Bolsonaro negó que Brasil haya rechazado la ayuda económica ofrecida por los países más industrializados del mundo, pero la condicionó a que Macron se retracte no solo por haberlo llamado mentiroso sino también por poner en entredicho la soberanía de Brasil sobre la Amazonía.

"En primer lugar, el señor Macron tiene que retirar los insultos que hizo contra mí. Primero me llamó mentiroso y, después, por las informaciones que obtuve, dijo que nuestra soberanía en la Amazonía era un asunto abierto", afirmó el gobernante ultraderechista.

"Para conversar y aceptar cualquier cosa de Francia, que sea con las mejores intenciones posibles, él tendrá que retirar esas palabras y entonces podremos conversar", agregó mientras centenares de miles de hectáreas siguen ardiendo.

El presidente galo afirmó el viernes pasado que Francia no respaldará el acuerdo de libre comercio anunciado hace dos meses por la Unión Europea y el Mercosur debido a que, a su juicio, Bolsonaro le mintió cuando dijo que Brasil cumpliría todos sus compromisos ambientales.

Para Macron, esto ha sido puesto en duda por la multiplicación de los incendios en la Amazonía.

El lunes, en la entrevista que concedió tras la cumbre del G7 en Biarritz, Macron dijo que en algún momento habrá que discutir la posibilidad de darle un "estatus internacional" a la Amazonía para impedir su destrucción o que un gobernante de algún país amazónico adopte medidas contrarias al bienestar mundial.

La declaración fue interpretada en Brasil como una amenaza a la soberanía de los países amazónicos sobre la mayor selva tropical del mundo.

Bolsonaro no descartó que Brasil pueda recibir parte de los recursos prometidos por el G7 para ayudar a los países amazónicos a combatir los incendios y que se destinarán a financiar el envío de aviones equipados para combatir focos de fuego y programas de reforestación.

"¿Yo dije eso? ¿Lo dije? ¿Jair Bolsonaro lo dijo?", exclamó al ser preguntado sobre las versiones de prensa según las cuales Brasil había decidido rechazar la ayuda del G7.

Después de que Macron se refiriera al posible "estatus internacional" de la Amazonía, el canciller brasileño, Ernesto Araújo, subrayó el carácter incuestionable de la soberanía de Brasil sobre la mayor parte de la región y acusó a los países del G7, principalmente a Francia, de no haber cumplido los compromisos que asumieron en el Acuerdo de París sobre cambio climático.

Según Araújo, en el Acuerdo de París ya están previstos varios mecanismos y fondos que permiten a los países ricos ayudar a los menos desarrollados a luchar contra la deforestación y a compensar sus esfuerzos por reducir los gases contaminantes, que hasta ahora no han sido activados.

"Nadie necesita de una 'nueva iniciativa para la Amazonía', como sugiere el presidente Macron, cuando ya existen en el ámbito de la Convención del Clima de Naciones Unidas varios mecanismos para combatir la deforestación", escribió Araújo en sus redes sociales.

"Brasil no aceptará ninguna iniciativa que implique relativizar la soberanía sobre su territorio, cualquiera que sea el pretexto y cualquiera que sea el ropaje", agregó el canciller.

El Gobierno brasileño también ha dicho que los incendios en la Amazonía están bajo control y que son comunes en esta época del año, pero que algunos países están aprovechando la situación para justificar sus restricciones comerciales a Brasil.

Según el Gobierno brasileño, los incendios forestales ocurren todo los años y en agosto y septiembre son "críticos" por la sequía que afecta a la Amazonía en esos meses, pero los de 2019 tan solo son los de mayor número en los últimos siete años y están lejos de récords registrados en la década de 2000.

2 comentarios

Imagen de Nic

  Macron, con ínfulas imperiales de los tiempos gloriosos de Francia --la grandeur de la France, oh là là—, propone darle un "estatus internacional" a la Amazonía. Lo cual es absolutamente inaceptable, póngase como se ponga. Ningún país permitiría semejante merma de su soberanía, mucho menos un gigante como Brasil en momentos de autoafirmación. De ahí que la respuesta brasileña sea inobjetable, descontando, claro, ciertas estridencias innecesarias de Bolsonaro, a quien por otro lado hay que agradecerle, y mucho, su oposición al castro-chavismo, en vez de calimbarlo tanto como ultraderechista. Otra cosa habría sido que el presidente francés hubiera propuesto la creación de un organismo internacional para contribuir a la preservación de la selva tropical en la cuenca del Amazonas, pero con tacto y sin injerencismos inadmisibles. Además, Brasil tiene todo el derecho —incluso el deber— de explotar los ingentes recursos de la floresta. Cosa que requeriría de un fino equilibrio para desarrollarse sin perjudicar mucho el medio ambiente. Los ecologistas quieren que Brasil sea el pulmón del planeta, pero Brasil no quiere ser el culo del mundo.  

Imagen de Ana Julia Faya

Esto de Bolsonaro me recuerda cuando sopló un huracán sobre Cuba, formó un desbarajuste y Fidel Castro dijo que no hacía falta la ayuda internacional. Estos políticos "duros" son lo mismo, sean de derecha o de izquierda. Lo grave en este caso es que la Amazonia es una región importante, vital para la salud del planeta dicen los científicos, y Cuba, bueno, Cuba es importante para los cubanos nada más.