Domingo, 17 de Noviembre de 2019
Última actualización: 16:13 CET
CLIMA

Dorian pasea por las mansiones de los más ricos del planeta tras la devastación en Bahamas

Vista aérea de la devastación en las islas Ábaco, Bahamas. (REUTERS)
Fuertes ráfagas de viento y bandas de lluvia azotan el Jensen Beach Causeway Park en Jensen Beach, Florida. (AFP)

El temible y gigante huracán Dorian, que llegó a la categoría 5, convirtiéndose en uno de los más grandes de la historia, pasó la noche de este martes frente al complejo Mar-A-Lago del presidente Donald Trump, así como por las mansiones de varios de los más ricos del mundo.

La mayoría de estas lujosas propiedades tuvieron que ser evacuadas, así como la residencia del mandatario, mientras el ciclón continuaba subiendo por la costa noreste de Florida ya debilitado y manteniendo la categoría dos, con vientos de hasta 177 kilómetros por hora.

La llamada "Casa Blanca de invierno" está ubicada en la zona B de Palm Beach, que fue puesta bajo una orden de evacuación obligatoria el domingo por la mañana. A fines de la semana pasada, todos los empleados, excepto el personal de seguridad, fueron enviados a casa hasta que pasara la tormenta, según informó el periódico local Miami Herald, citado por Crónica de El Mundo.

La historia habla de la alta resistencia de Mar-a-Lago, ya que ha soportado todo tipo de tormentas e inundaciones desde 1927, cuando fue construida por Marjorie Merriweather Post, y después de ser comprada por Trump, en 1985. El complejo también tuvo que ser evacuado durante el huracán Irma en septiembre de 2017, pero no sufrió ningún daño.

Otras propiedades de los más ricos del mundo también vieron pasar las tormentas y vientos huracanados de Dorian, pues Palm Beach es también el hogar de 40 multimillonarios que integran la lista de Forbes de los más acaudalados.

Entre ellos están el fundador de Microsoft, Bill Gates; el golfista Tiger Woods (63,9 millones); Ariana Grande (37,5 millones); la cantante Celine Dion; el músico Jimmy Buffett; el rapero Vanilla Ice, y Madonna, que suele alquilar en el área.

Estela de destrucción

El huracán Dorian dejó al menos siete muertos e importantes daños materiales en las Bahamas.

Según un erporte de la AFP, dos personas fallecieron en el hospital el martes a consecuencia de sus heridas, sumándose a los cinco muertos que se habían contabilizado hasta el momento, anunció el primer ministro Hubert Minnis en rueda de prensa.

"Podemos anticipar que habrá más fallecidos. Son informaciones preliminares", indicó el dirigente.

Imágenes aéreas de la isla Gran Ábaco emitidas por CNN mostraron escenas de daños catastróficos, con centenares de viviendas sin techo, autos volcados, enormes inundaciones y escombros por todos lados.

"Esta es una crisis de proporciones épicas, quizás la peor que jamás hayamos vivido", dijo Minnis.

Las pistas del Aeropuerto Internacional de Gran Bahama, en Freeport, estaban bajo agua, complicando los esfuerzos de rescate.

El sitio web Bahamas Press publicó un vídeo de la inundación del Rand Memorial Hospital de Freeport, y dijo que los pacientes debieron ser evacuados.

Yasmin Rigby, una habitante de Freeport, dijo el martes a la AFP que "la mayor parte de la isla seguía inundada" y que "continuaba lloviendo con ráfagas de viento".

"Todavía estoy recibiendo llamadas de gente que pide auxilio", dijo Rigby. "No me puedo mover de mi apartamento. Por suerte tenemos bastantes provisiones".

'Muy peligroso'

La Guardia Costera de EEUU envió helicópteros MH-60 Jayhawk a la isla Andros, en el sur del archipiélago, para ayudar con las tareas de búsqueda y rescate, mientras que los pobladores atrapados en sus hogares inundados hacían llamados desesperados.

El ojo del huracán "se está moviendo en paralelo, pero lejos de la costa este de Florida", indicó el Centro Nacional de Huracanes (NHC).

"Puede que EEUU tenga un poco de suerte respecto al huracán Dorian, pero, por favor, no bajen la guardia", tuiteó el presidente Donald Trump. "Mientras se dirige a la costa, ¡pueden ocurrir cosas muy malas e impredecibles", añadió.

El huracán, que dejó unos 760 milímetros de lluvia en las Bahamas, bajó este martes a categoría dos, de una escala de cinco, pero sigue siendo muy peligroso en su desplazamiento por la costa de EEUU.

Las autoridades declararon el estado de emergencia en gran parte de la costa este del país, donde millones de habitantes podrían estar en la trayectoria de Dorian.

El Pentágono indicó que 5.000 miembros de la Guardia Nacional y 2.700 militares en servicio estaban listos para intervenir en caso de necesidad.

A las 7:00PM, el huracán avanzaba con vientos de 175 km/h, informó el NHC, que prevé que Dorian se dirija hacia el norte este miércoles por la noche.

"En su trayectoria, el ojo del huracán Dorian se moverá peligrosamente cerca de la costa este de Florida y de la costa de Georgia el miércoles por la noche", añadieron esos servicios meteorológicos.

En Florida, en Coconut Grove, que tiene una considerable población, los residentes hacían acopios para atender a las víctimas del archipiélago.

"Buscamos cajones de botellas de agua, comida enlatada, abrelatas, linternas, preparados para lactantes, pañales, repelente de mosquitos, pequeños generadores", dijo Nathaniel Robinson, pastor de la Iglesia Greater St Paul AME.

Agregó que siete hidroaviones estaban listos para repartir los suministros cuando el clima lo permita. "Esperemos que mañana (miércoles)", agregó.

Al igual que otras 9.500 personas en Florida, Stefanie Passieux esperaba el paso del ciclón junto a sus dos hijos y su madre en uno de los 121 refugios, según datos de la agencia de gestión de emergencias del estado.

La Pequeña Bahama de Miami se vuelca en ayudar a la Grande

Dos templos de Little Bahama, donde se asentó la primera comunidad de origen bahamense en Miami, están volcados en recoger toda la ayuda que puedan para los damnificados del huracán Dorian y se proponen enviarla desde este miércoles al archipiélago atlántico a bordo de hidroaviones. Unas 60.000 personas necesitaban ayuda humanitaria en las islas.

Las imágenes son mucho más elocuentes que los cinco muertos y 13.000 casas destruidas de las que se ha informado.

"Es devastador, terrible, la gente en Bahamas lo ha perdido todo y necesita toda nuestra ayuda", afirmó a EFE el reverendo Nathaniel Robinson III, el principal de Greater St. Paul Church, un templo metodista fundado en 1896 que bullía de actividad este martes, al igual que su vecino episcopal.

Miembros de ambas congregaciones, en su mayor parte afroamericanos y muchos de ellos bahamenses, se afanaban junto a voluntarios de diversos orígenes en clasificar y empaquetar los miles de artículos donados por los miamenses a sus vecinos los bahameses.