Martes, 18 de Febrero de 2020
Última actualización: 16:13 CET
Sociedad

De banquero de éxito a 'reptil transespecie': la historia de La Dama Dragón

Eva Tiamat Medusa. (DAILY MAIL)
Eva Tiamat Medusa. (TORONTO SUN)

Eva Tiamat Medusa prefiere ser conocido como La Dama Dragón. Al igual que las serpientes cambian de piel cada cierto tiempo, el cambio es la única constante en su vida.

La Dama Dragón ha gastado 75.000 dólares en más de veinte procedimientos quirúrgicos para convertirse en una criatura sin género, y ahora pretende extirparse sus órganos sexuales.

Se identifica como un reptil de especie trans, pero antes de intervenirse todo el cuerpo era un exbanquero, de 58 años, que desde su infancia tuvo una fascinación con los reptiles.

Eva Tiamat Medusa fue diagnosticado con Sida, tras lo cual optó por transformarse, tal como lo había imaginado desde hace años.

Hasta el momento se ha hecho 18 implantes de cuernos, se castró y se extrajo las orejas. Después de veinte procedimientos modificó todo su cuerpo para convertirse en una criatura sin género.

"Estoy en el proceso de no tener género, así que prefiero que sean pronombres", explicó el residente de Los Ángeles en una entrevista con el diario británico Daily Mail, reproducida por Infobae. "Mi máxima aspiración es simplemente ser llamado 'eso', al igual que mi especie, las serpientes".

Su obsesión por convertirse en reptil comenzó en la infancia, cuando llevaba por nombre Richard Hernández.

"Mis padres me abandonaron en el medio del bosque en la noche, en el corazón del sur de Texas, donde abundan las serpientes de cascabel de diamante del oeste", recordó.

"Fue entonces cuando mis padres me empujaron fuera del auto para dejarme allí como basura no deseada. Al estar ahí adopté el sonido del cascabel venenoso como si fuera mi familia".

Tiamat no fue abandonado solo, pues sus progenitores también arrojaron a sus dos hermanos. Sus abuelos maternos se hicieron cargo de ellos, aunque con graves irregularidades.

"Mi abuelo, tristemente, continuaría abusando de mí, de manera verbal, emocional y físicamente, todo porque mi abuelo odiaba a mi padre, y yo recibí el nombre de mi padre y era la viva imagen de él", dijo.

La infancia de Tiamat fue difícil, pues luchó para nacer como un niño, hasta que a la edad de 11 años se reconoció gay, lo cual afectó su vida, porque sufrió intimidación y autolesiones.

Después de graduarse de la secundaria en 1979, Tiamat dejó el pueblo de Bruni y se mudó a Houston, donde trabajó como empleado de JP Morgan Chase.

"Durante mi mandato de 15 años, ascendí para convertirme en vicepresidente bancario y gerente de clientes en la división de banca corporativa del banco, administré una cartera diversa de clientes corporativos para el banco, incluidos los diez principales", recordó.

Hasta que un día el exbanquero fue a un chequeo médico y le diagnosticaron VIH, lo que consideró como una sentencia de muerte. Al saber esta noticia decidió modificar su cuerpo con un par de cuernos que le costaron 400 dólares en 1997.

"Como pensé que iba a morir, comencé a modificar mi cuerpo, porque sentía que estaba en una carrera contra el tiempo", contó Tiamat, quien desde entonces se recuperó por completo y ahora está diagnosticado como indetectable e intransferible.

El nombre que eligió es el de una diosa mesopotámica, símbolo del caos y de la creación primordial.

En cuanto con su transformación corporal, tomó hormonas para que le crecieran los senos hasta una talla de 38B. Se sometió a la extracción de próstata y se castró, eliminó sus testículos y ahora no quiere tener género.

Solo tiene seis dientes y los demás se los afiló en punto. Sus ojos fueron teñidos de verde y se dividió la lengua para imitar a una serpiente.

"Mi objetivo y misión es romper con el género e inspirar a otros a aceptar no ser binarios, a compartir mi historia de no tener género", comentó.

El próximo año buscará tatuarse escamas de arcoíris de pies a cabeza, hacer crecer más sus implantes de cuerno y añadir color púrpura a sus globos oculares.

"Mi metamorfosis está lejos de haber terminado", explicó. "La principal de mis prioridades es despedirme de mi pene lo antes posible".

Tiamat espera que para 2025 tenga todo su cuerpo modificado con el fin de demostrarle a la gente que someterse a modificaciones corporales no lo hace estúpido.

"La gente piensa que las personas modificadas, especialmente aquellas que son extremas y quieren parecerse a algo en una película de ciencia ficción, son perdedores y tontos", comentó. 'En mi vida pasada como hombre fui vicepresidente bancario en una de las instituciones financieras más grandes del país.

"Quiero que la gente sepa que las personas modificadas son tan inteligentes, amables, amorosas y buenas como cualquier otra persona. El hecho de que me hayan extirpado las orejas no significa que mi cerebro no se haya desarrollado y que solo soy un idiota", terminó.

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